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viernes, 6 de diciembre de 2013

Nuestro Perro Civil: Final



Cuando llegamos a Rapel, nuestro Perro Civil salió disparado del auto a revolcarse y correr por los pastos, como si fuera el perrín más musculoso y amante del ejercicio del mundo, aunque todos sabemos que él era un obeso en potencia.

Corrió desde el portón al lago como cinco veces, pero sin tocar el agua ni la orilla húmeda porque le daba guáquili, tomó agua de la piscina, saludó a la Pola que es muy mañosa y pesada; a la Diana y se enamoraron;a la Ágatha que es muy viejita y lo aceptó; y también a Simón, que es un golden retriever como de ocho metros y con bolitas, no como nuestro Perro Civil que no tiene, y también se llevaron a toda raja en uno de los milagros más grandes de la historia, porque nuestro Perro Civil siempre odió a los Golden y quería comérselos a todos, seguro les envidiaba el pelo.

Diana, Perro Civil, Simón, Pola y Ágatha. En ese orden y con mucho amor.

Y nuestra Bicha Mayor también estaba contenta, porque a ella le gusta mucho Rapel y sobre todo, embarrarse en el lago con los perros grandes, dado que ella vive bajo el delirio de que puede nadar y pescar en el lago como los y las golden y setter irlandeses que habitan el hogar rapelino de mi padre, quien también se encontraba presente y hasta le hizo unos cariños a Nicanor en un momento ultra inédito que ahora es pan de cada día, porque Nuestro Perro Civil es muy tiernucho y se gana los corazoncitos de la gente.

Papá con tenida rapelina y mi Perrito Civil.

Pasó el fin de semana y se acercaba el momento de irnos y dejar a nuestro Perro Civil que andaba feliz de la vida, y yo lloraba como magdalena, pero no al frente de él, para que no pensara que estaba pasando algo malo. Y así, el domingo en la tarde subimos nuestros bolsos al auto, subimos a nuestra Bicha Mayor y nos despedimos de Nicanor, pero no con lloros ni abrazos largos, porque él es muy mamón-sensible y seguro que se preocupaba. Así que le di un beso en su  cabeza cuadrada, le dije que se portara bien y que cuando pudiéramos pagar una casa, lo iríamos a buscar para que volviera a vivir con nosotros y nos ayudara a criar a nuestros hijos, y después me fui llorando todo el camino y ahora mientras escribo esta weá, también lloro, porque por la puta que echo de menos a mi perro civil.

Cuando llegamos a Santiago, yo seguí llorando y mi Bicha Mayor se empezó a percatar de que su Gran Bicho ya no estaba, así que el lunes, ella también lloraba conmigo y con sus patitas rasqueteaba las puertas, buscándolo. Mientras tanto, yo llamaba a la Lía-cuidadora-vive en Rapel- a cada rato para preguntarle por nuestro Perro Civil.

La primera noche, se comió su cama y se quedó dormido, no lloró nada. Al día siguiente, su primer día de independencia canina, anduvo para arriba y para abajo con la Diana, feliz. Le pregunté a la Lía si había llorado, y nada. Eso sí, no le escondieron el saco de comida así que se comió la mitad de una sentada y quedó como bola.

A mitad de semana, Nicanor estaba de lo más aclimatado y feliz, y no contento con ser el perruno más obediente de los 5 -palabras de la Lía, no mías- se había hecho amigo del perro peludo-macho del terreno de al lado, y se juntaban todos los días en la tarde a jugar. Sí. Con un perro. Macho. Se aman. Para que vean lo que puede hacer el desestresamiento.

El fin de semana, nuestro Gran Bicho seguía feliz y ya empezaba a ser claro que habíamos tomado una buena decisión. Pero yo y mi Bicha Mayor moríamos de tristeza, y a la segunda semana de soledad, mi Bichita, simplemente, dejó de comer. DE PENA. Como la cordura y sensatez son weás sumamente sobrevaloradas, googlée como enferma hasta que encontré a un Bicho Chico Cachorro Macho en adopción, para que mi Bichita fuera más feliz y al final encontré uno, pero no por aquí, pero igual. Y lo adoptamos. Y lo llevamos a la casa. Y mi Bichita empezó a comer de nuevo y a mover su colita chonga de felicidad.

Al siguiente fin de semana, después de que mi papá me gritó como tres días seguidos por el nuevo Bicho, fuimos a ver a nuestro Perro Civil-feliz, con nuestros dos Bichos. Y esto fue lo que pasó:


Los tres perritos más lindos del mundo.



Obviamente, todavía muero de nostalgia por mi perro civil y no puedo ni esperar el día en que tendré una casa con jardín y estaré más en la casa, porque ese día, enfilaré mi vehículo hacia Rapel, y me traeré de vuelta a mi Bicho Civil, porque él sabe que tenemos un trato y que él me va a ayudar con las guaguas que en algún momento vendrán, aunque la gente se escandalice de que un pitbull  y unas guaguas vivan juntas y se amen.  A pesar de estos prejuicios malignos de cierta gente, mi Perro Civil tiene una paciencia infinita y no tengo ninguna duda de que cuando nuestros hijos quieran disfrazar a nuestros bichos, el ÚNICO que va a permanecer en las premisas y soportar estoico el disfraz, será nuestro Perro Civil. Los otros dos bichos, seguro se van a ir a esconder, porque a ellos les gusta la buena vida, la comida y el glamour, weás que se ven perjudicadas con disfraces infantiles.

Premio para el que encuentre a los Bichos No Civiles.

Ese es nuestro trato y lo vamos a respetar.


FIN.

9 comentarios:

  1. Goze con la historia del perro civil!no me quedo muy claro a que se regiere el adjetivo civil, de donde salio? Genial el nombre del perro de tu tia jacque....mmm son todos medios locos en tu familia?

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    1. El Perro Civil viene de una anécdota de la práctica de una compañera mía de la oficina. Está contada con lujo de detalle en la primera parte de la historia de Nuestro Perro Civil. ;-) Más que eso, no puedo revelar.
      Sobre la pregunta final, ciertamente, no. Medios locos, ni cagando. Enteros y enteros y medios, sí.
      Sldos!

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  2. Excelente historia, pero lo que mas me sorprendió fueron los dibujos de los perros, se parecen muchísimo a la realidad.
    =O
    Tambien muy tiernucho el ultimo dibujo, donde sale la futura hija con el pelo de marido y el futuro hijo con tu color de pelo. Aunque si recuerdo bien algo del colegio, pueden salir rubios, por tus papás xD

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    1. Gracias, Diego!
      Tienes razón, podrían ser rubios. Algo de los genes recesivos y la weá. ¿O no? Mi papá es ultra rubio. Mi mamá no, se tiñe. Pero para respetar su elección de vida, la dibujo rubia. Mis hermanas sí que son claruchas también.
      Sldos!

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  3. Que terrible tener que esperar hasta el lunes para la próxima historia....
    Cada vez que leo el blog me río con sonido y todo... y en la oficina...
    Gracias.
    PD: Que bueno que Nicanor está tan feliz y adaptado. Como se llama el nuevo integrante perruno?

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    1. Hola! El nuevo integrante perruno se llama Salvador.
      Y muchas gracias por reírte con sonido. Es de lo más chópeti que me han dicho y me hace muy sumamente feliz.
      Saludos y gracias por comentar!

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  4. Awww me dan ganas de abrazar y molestar a perro civil con miles de besos, y a los otros también obvio. Yo creo que Rapel era su destino -aunque yo no creo en el destino porque esa wuea es de griegos sufrientes sin ojos- y es tremendamente feliz ahí junto a los otros perros, es cosa de verle sus ojitos desestresados en la foto junto a sus hermanos perrines, ayy cosa más linda!

    Estoy segura que cuando los crios lleguen será perro civil el mejor ayudante, te avisará cuando lloren -y te echará la choriá si no los ves luego (historia real)- y te llevará hasta los pañales. Por mientras no te preocupes que el es feliz con sus amigos campechanos.

    Un abrazote!

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    1. Síiii, mi perro civil es un exquiso. Cada vez que voy, lo lleno de besos y abrazos, y él, FELIZ de dejarse querer.
      Jajajaja, no te creo que tu perra civil se enoja si no vas luego!! Jajajajajajaja- Ella sí que es una perra civil de armas tomar, me la como!!!

      Un abrazo!

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    2. Otra perra civil fue. Una amiga mia tuvo guagua y la kiltra regalona cada vez que la guagua lloraba y la madre se demoraba un poco la kiltra babysitter la retaba y a miraba feo por mala madre jajajá

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