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viernes, 12 de diciembre de 2014

Ese hermoso periodo de exámenes



¿Se acuerdan cuando era época de exámenes en la universidad y como estudiamos derecho no nos podíamos exhimir y estábamos hasta el pico estudiando como por 3 semanas seguidas sin ver la luz del sol y tomando suficiente café como para despellejarse el esófago?


¿Se acuerdan de que cuanto teníamos que aprendernos 100 páginas de memoria lo encontrábamos más emocionante que la mierda, porque parecía poquito?

¿Se acuerdan de los callos que salían por destacar como weones todo el día, todos los días y después, el día del examen, en que una tropa de sujetos de caras grises y ojeras Tim Burtonianas se aparecía en la universidad, formales, ORSBVIO, porque estudié en la PUC, y daban vueltas por los pasillos de Casa Central, gimiendo y repitiendo la materia en voz alta?

¿Se acuerdan del ruido que hacían las páginas de cuaderno cuando el profesor le preguntaba a su primera víctima una pregunta de la que no teníamos chucha idea, y mientras el pobre alumno transpiraba ríos tratando de encontrar algo que decir, nosotros desesperábamos buscando en nuestros apuntes la weá esa que el profesor estaba preguntando?

¿Se acuerdan que aplaudíamos cuando alguien se sacaba un 7.0?

Yo me acuerdo pal hoyo, sobre todo ahorita mismo que estoy en, chan chan chan chaaaa:

FINAL EXAMS, my friends.

Así es, tengo mis primeros exámenes finales de LLM, en inglés y la weá, y debo reconocer que las similitudes con mis tiempos universitarios abundan:

Primero, la histeria colectiva, que entre estudiantes de derecho NUNCA puede faltar.

Segundo, la biblioteca repleta de weones sorbeteando y tomando apuntes/haciendo resúmenes con cara de máxima concentración.

Tercero, el encierro y aislamiento total

Cuarto, ese momento en que te percatas que has estado sacando la vuelta y tienes que estudiar más que la chucha los días que vienen porque aunque tú creías que el 12 de diciembre era como en un mes más, resulta que es este viernesmevaadaruninfartoahora.

Sin embargo, hay varias diferencias también.

Primero, COMIDA GRATIS, oh las maravillas de los ricos, porque NYU te proporciona, durante Finals Week, de donuts/bagels/café en las mañanas, pizza/bebida/café al almuerzo y cupcakes/café a la hora del té, MÁS perros de terapia, la conchamimadre la weá HERMOSA, y todo esto por la módica suma de CERO. CERO, la weá es gratis, y no es que sea mal agradecida de mi alma mater pero nadie nunca ni me dio un nescafé en vaso de papel reciclado, salvo durante las semanas de campañas políticas, pero esa weá ni cagando cuenta.


Segundo, es todo en inglés lo que, obviamente, duplica la dificultad hasta el infinito, porque la triste realidad es que ni cagando sé hablar inglés. Ni cagando.

Tercero, NADA es de memoria, todos los exámenes son "open book", lo que, como todo buen estudiante chileno de derecho sabe, quiere decir "libro abierto-te vamos a hacer pico en el examen". Esta modalidad de examen produce la curiosa situación de que los LLMs provenientes de países de derecho continental no tengamos ni pico idea qué hacer exactamente para estudiar porque no hay nada que aprenderse, ¿me captan?, mientras los LLMs de países del Common Law se pasean con caras de gravedad máxima y se desesperan porque son 100 páginas de apuntes de clases, y nosotros, los bichos raros del Derecho Continental estamos más contentos que la chucha, porque son 100 páginas y esa weá te la aprendís altiro po, un moco, excepto porque NO hay que aprendérsela y tienes que reorganizar tu cerebro completamente para cachar cómo se supone que debes estudiar ahora que seguro te quieren cagar en el examen.

Cuarto, ni una weá es clara. Como buena abogada de un país de Derecho Continental, en que hay códigos hermosos, a veces hechos por Andrés Bello, en que lo que dice la Corte Suprema importa poco, tarde, mal y nunca, y en que las cosas son como el Dios quiere que sean, o sea, ordenaditas, con requisitos y clasificaciones, esta weá del Common Law es una locura más allá de toda posible comprensión, onda Inception es una alpargata de simplicidad al lado del Common Law.


Todos mis compañeritos Common Law andan felices por la vida, mientras yo me pregunto cómo chucha la gente ejerce el derecho en este país si ni una weá está clara. Onda, en Chile, sale que te preguntan "¿Y dónde interpongo la demanda?" y uno zuácate que lo tiene claro, me cachan? Uno tiene unas distinciones en la cabeza, sobre competencias y la weá, y sabe que la regla general es el domicilio del demandado y todo. En resumen, uno SABE con certeza dónde mierda ir a poner tu demanda.

En cambio acá, nadie sabe ni una weá. Ni el profesor, ni los jueces, nadie. La aparentemente simple pregunta de ¿dónde interpongo la demanda? NO tiene respuesta, sino que es algo así como, "no es claro, mira, según el Caso Purcupino v. Pichulín de 1876, tiene que haber un vínculo suficiente entre la acción y el territorio, pero después, en 1900, en el Caso Perdidos vs. USA, se aclaró que ese vínculo tiene que ser, además de suficiente, hermoso y, en 1908, la Corte Suprema en el Caso Padres desesperados v. Consejo de madres histéricas  -y puta que les gusta esta weá a los gringos- estableció una prueba de tres requisitos: el vínculo debe ser hermoso, suficiente y razonablemente fuerte, pero, según el caso N.O.S.É. v. N.A.D.A de los 80, la hermosura tiene que ser aquella condicionada por los estándares sociales de belleza al momento de la publicación de la ley, aunque el voto minoritario dijo que la hermosura debía ser atenuada con consideraciones holísticas de los Padres Fundadores y, últimamente, las cortes de apelaciones federales han tendido en esta última línea, pero sin embargo alguien mátenme ahora, la Corte Suprema no ha tenido la oportunidad de pronunciarse sobre el tema, entonces hay que proceder con cautela".


Y como que a uno se le empiezan a dar vuelta los ojos, porque yo solamente quería saber dónde mierda dejar mis cinco páginas oficio en Times New Roman 12 de mi demanda, y NADIE CHUCHA sabe dónde hay que ir a dejarla, ¿me captan? Y entonces, ¿Qué chucha pongo en la prueba, pregunta que, como todo buen estudiante de derecho sabe, es lo REALMENTE importante?

Porque en la prueba seguro te van a dar un caso enorme que va a ser algo así como Juan quiere demandar a Pedro y la acción recae sobre un erizo de tierra ubicado en Alabama. Sin embargo, al erizo de tierra no le gusta especialmente Alabama y, cinco veces al año, viaja a Colorado, donde a veces, se queda por meses. Además, al erizo de tierra tiene una suscripción a la revista People a su nombre, y la dirección del sobre dice "Sr. Erizo, Washington DC". ¿A dónde tiene que demandar Juan?


Pal pico que en ese momento uno sueña con los tiempos de ningún open book ni la mierda, sino con el hermoso código de procedimiento civil que te habría dicho, hola, Juan tiene que demandar en las cortes de alabama, fin, pero acá, NO, porque hay que ver la weá de la hermosura del vínculo y todo y el profesor no tiene claro tampoco cuál es la respuesta correcta, entonces hay que poner TODO, las razones para Alabama, las razones para Colorado y para Washington, y pareciera que el erizo de tierra está bien hasta el pico, porque ni siquiera un curso de 90 estudiantes de derecho tiene claro qué chucha tiene que hacer el pobre Juan.

Quinto, los profesores te preguntan TU opinión en las pruebas, que, obvio, son escritas. TU opinión, la weá brígida, desde que tengo como 7 años y tuve que hacer la Primera Comunión no me habían preguntado tanto qué chucha opino sobre weás relevantes. Y no es como en Chile, que pones weás como "me encantó el curso, aprendí un montón"; no. Acá tenís que cabecearte, porque esperan de ti un juicio crítico, reflexivo y detallado, y uno solo se quiere ir a la casa a ver la nueva temporada de Downton Abbey, y que te pregunten qué dice el artículo 1 de la constitución y qué opina Menganito de eso, pero no. Porque acá quieren que los estudiantes de derechos sean mega pensantes y en esto del Common Law hay que tener opinión sobre todo y a mí a veces solo me gustaría poder gritar a modo de respuesta

ARTÍCULO 1698 DEL CC y que todos supiéramos de qué estamos hablando.

En resumen, Finals week es más difícil que la mierda y me quiero puro matar. Además, POR LA PUTA QUE HACE FRÍO.

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The lovely Finals Week

Do you remember when it was Finals week in university and since we studied Law we HAD to sit for every single exam and wanted to hide our heads in our asses while we studied for three weeks in a row, without seeing sunlight and drinking enough coffee to disintegrate our esophagus?


Do you remember when we had to learn by heart just 100 pages for one exam and we were fucking exhilarated because it was nothing in comparison to the 300 pages we had to learn for Canonical Law?

Do you remember we had highlighter hand-bunions and that afterwards, on the exam day, a troop of grey faced and Tim Burton like eye bags people started appearing on campus, suited up, OBVIOUSLY, because I studied at PUC, and they would haunt the campus halls, moaning and talking to themselves about the crap they had to know for the exam?

Do you remember that hideous sound of note book pages turning when the professor asked his first victim a question to which we had no fucking clue what the answer was, and while the poor unfortunate student sweated rivers trying to find something to say, we despaired looking for the answer in  our notes?

Do you remember how we used to clap when someone got top marks?

I remember fucking everything, especially motherfucking now, because I am in the middle of:

FINAL EXAMS, my friends.

Yep, that’s it, I am in my first finals week ever as an LLM student, and I must say that the similarities to my university wild times are many.

First, did someone say mass hysteria? Let’s not pretend that law students are cool calm collected people who hold their shit together during high pressure moments, because we are most likely to faint and projectile vomit over our computers.

Second, the law school library is filled with snorting people taking notes and making outlines with utmost focus.

Third, the total and complete isolation.

Fourth, that moment in which you finally realize that you have been procrastinating like a crazy assed motherfucker and that you have to cram everything during the upcoming days because even though you totally legitimately thought that December 12th was a month from now, it turns out that it is this Fridayhavingaheartattackrightnow.

However, there are many differences as well.

First, tons of FREE MOTHERFUCKING FOOD, oh, the wonders of the wealthy, because NYU will provide you, during Final Weeks, with donuts/bagels/coffee during mornings, pizza/soda/coffee during lunch and cupcakes/coffee during the afternoon, PLUS, therapy dogs fucking hell life is beautiful. And all this, for FREE. Trust me, I’m not completely ungrateful towards my alma mater thingy, but they never even gave me free shitty instant coffee, except during political campaign week, but that  doesn't count at all.


Second, everything is in English so the difficulty levels are multiplied a zillion times and we all know that the sad reality of the LLM student is that we don’t really know how to speak  English.

Third, you don’t have to learn anything by heart because all the exams are open book, which, as every reasonable Chilean law student knows, only means “open book-we are totally gonna fuck you with the questions”. This beautiful examination modality causes the mildly curious situation of Civil Law raised LLM students to have absolutely no idea how to study because there is nothing to memorize, oh, the fear, while Common Law raised LLM students are appalled because just our class notes are 100 pages long, and we, the freak people of Civil Law are so fucking happy, 100 pages is nothing-we will learn it ASAP, except, wait, there is nothing to learn because, you know, OPEN BOOK, and suddenly you have to find a way to reorganize your entire brain and somehow learn to study for openbooktheywilltotallyfuckme exam.

Fourth, nothing is clear over here. As a properly Civil Law raised lawyer, I know of beautiful legal codes, sometimes made by Andrés Bello himself, I have no idea nor do I care about what the Supreme Court thinks about crap and I am used to things being neatly organized into categories, with a set number of requisites. Common Law is nothing like that; it is complete dementia and chaos and even Infuckingception is a piece of cake when compared to Common Law.

My Common Law classmates are all happy and OK, while I wonder how people have the balls to practice law in this country where no one knows shit about anything. I mean, in Chile, when someone asks me, hey, where should I file a civil claim? I go all lawyery and go through all the categorizations tattooed in my brain, about jurisdiction and shit, and the default rule being the address of the defendant and everything, and, at the end of the day, I KNOW where to lodge your claim.

Whereas, over here, no one knows shit. Not even the professor, not the judges, no one. What I thought was supposed to be a simple question with a straightforward answer like where the fuck should I lodge your claim has NO answer but a convoluted string of words and precedents that makes me want to scream from the top of the Empire State. It goes something like “Your claim, right. So, look, according to Little Hedgehog v. Dickhead of 1876, there has to be a sufficient connection between the claim and the territory, however, after 1900, with Lost people v. USA, it became clear that the connection, besides being sufficient, must be beautiful and, in 1908, the Supreme Court, in Desperate Fathers v. Hysterical mothers established a three prong test -and don't we luuuuuuuve me some pronged tests-: the connection must be beautiful, sufficient, and reasonably strong, but, according to I.K.N.O.W.S.H.I.T. v. W.T.F. from the 80’s, the beauty of the connection must be in accordance to the existing social standards of beauty at the time of the enactment of the law, although the dissident vote said that the beauty had to be considered under a holistic approach  and something about the Founding Fathers, because they are everywhere, and, in recent time,  it turns out that the district courts have followed the dissident vote, HOWEVER-somebody kill me now- the Supreme Court has not had the chance to give a clear pronouncement regarding this issue, so there is need to proceed with caution- somebody fucking kill me again.


And while I am hearing this, my eyes are truly rolling in their sockets, because I only wanted to know where the Jesusmotherfuck I was supposed to file my Times New Roman 12 five pages claim, and no one fucking knows where to fucking leave it, see? So, -and, as every self respecting law student knows, here is the really important question- what the fuck am I supposed to put in the test so I don’t get failed?

Because, obviously, it is pretty much a given that on the test they will ask you about a HUGE case, where John wants to sue Peter and the action is related to a hedgehog  that is currently living in Alabama, because, you know, reasons. However, the hedgehog doesn’t really like motherfucking Alabama, so five times a year, he travels to Colorado, where he stays for months when the mood strikes him, because, you know, hedgehogs. Besides, the hedgehog is subscribed to People magazine and the envelope’s address says “Mr. Hedgehog , Washington DC”. Where is John supposed to file his claim?



It is at this point that I begin to miss those beautiful times when there was no fucking open book exam and no convoluted mess; those beautiful, easy times where we had the lovely Code of Civil Procedure, that would totally tell you something like Hi, go and tell John to file his claim in Alabama-the END, but NO, because you have to go into that shit about the beautifulness of the connection and all and even the professor has no fucking clue what the fucking answer is, so you have to write down EVERYTHING, the reasons that point to Alabama, the reasons that point to Colorado and Washington and it seems to me that the hedgehog is fucked up, because not even a 90 student law class knows where the fuck to file poor John’s claim.

Fifth, these crazy law professors want to know YOUR opinion about all the issues in, obviously, fucking written tests. YOUR opinion, what the fuck, since I was 7 years old and I did my First Communion I haven’t been asked so many times what I think about important stuff. And this is not like in Chile, where you could get away with shitty phrases like “I totally loved this class and I totally learned a lot”; NOPE. Here, you have to REALLY think because what is expected of you is a reflexive, detailed and articulated critical judgment and what one really wants to do is to go home and binge watch Downton Abbey and, hopefully, that they ask you what the first article of the Constitution says and what someone really important thinks about this, but that will not happen. Downton Abbey will have to wait because here, people want their law students to be thinking people and in the Common Law system you have to have an opinion about everything and sometimes I  just want to  be able to shout ARTICLE 1698 OF THE CIVIL CODE for an answer and that we all know what we are talking about.


To sum it up, Finals week is tough shit and I want to dig a hole, crawl into it and die. Also, IT IS FUCKING FREEZING OVER HERE. 

jueves, 4 de diciembre de 2014

Mi mamá nos lavó el cerebro

* Leí todos los comentarios dándome datos para mis jaquecas-qué amorosos son, pero están bajo control. Me hice el angiotac y salió bien; probé con cambiar los anticonceptivos y no resultó; me hice lo de la glucosa también. Y cuando mi loquero me graduó de loca, lo hizo, en parte, porque con esto de graduarme de loca se me semi quitaron las jaquecas, mi loquero es un mago, muac muac*


Este será mi primer post bilingue, no porque me crea super gringa, sino porque tengo una amiga canadiense que quiere leer el blog y entenderlo y todos sabemos que los canadienses son como la versión dospuntocero de los gringos y, además, no portan armas, lo que me parece que la hace más que merecedora de tan ilustre distinción.

Además tiene un corte de pelo mega cool, como la hermosa Natalie Dormer en The Hunger Games


Este post será sobre mi querida madre, porque meditando sobre las cosas realmente importantes de la vida, me ha parecido de la justicia más elemental escribir un post sobre esta mujer, sobre todo considerando la cantidad de posts que he escrito sobre mi padre; no vaya a pensar la figura materna que su lugar en mi corasound es pequeñito en comparación al que ocupa pobrecito mi papito.

Ya les había contado que mi mamá es mega lady y come mucha lechuga, weás que están completa e indisolublemente asociadas entre sí, estoy segura y por eso, el tema de este post es el siguiente:

MI MAMÁ NOS LAVÓ EL CEREBRO

Onda, en volada. Ustedes creerán que siendo mi bella madre tan lady, nos lavó el cerebro para no decir garabatos, casarnos a temprana y tierna edad y sentarnos con las patas cruzadas en público para no andar mostrando los calzones, pero, eh, no. Además, mi mamá usa colaless, weá que no tiene mucho que ver pero que sentí que, por alguna razón, debía poner acá (de nada, mamá)..

La cosa es que aunque a mi mamá le GUSTARÍA que no dijera garabatos, esta clarísimo el nivel de su fracaso, porque si piensan que soy garabatera en este blog, ni se han pegado la cachada de como soy en persona, o sea, mucho PIOR.
  
No. Mi mamá no nos lavó el cerebro en ese sentido, sino en uno mucho más profundo, seguro porque es ingeniera en alimento y muy flaca y, de algún modo, nos cagó y arregló la vida al mismo tiempo.

Cuenta la leyenda que cuando éramos pendejas enanas y con voces pitudas, mi madre JAMÁS nos alimentó con frituras, jamás compró salchichas y OJO, nunca nos dio tallarines porque según ella son calorías vacías, salvo por los domingos en la noche, en que en una demostración magnánima de aceptación hacia la comida chatarra, nos daba corbatas con huevo o salpicón con mayonesa y actuaba como que nos estuviera alimentando con residuos bioquímicos que la llevarían a perder la tuición. Hasta tal extremo llegó esta situación, que la primera vez que probé McDonalds fue a los 18 años, en el viaje de estudios, la weá BRÍGIDA, nadie me creía y la primera vez que probé donuts del Dunkin Donuts fue a los 22. Pal pico, o no?

La weá es que no es que mi mamá fuera una tirana de la comida que nos arrastrara de las mechas para alejarnos del McDonalds; no. Porque una vez la pobre mujer nos llevó al Kentucky Fried Chicken, que le habían dicho que era piola, porque era pollito, y partimos las tres, con mi hermana del medio linda, y pedimos uno pollos culiados fritos. Nos pasaron una caja grasienta de cartón, llena de nuggets, y rodeadas de pendejos vociferantes de alegría por estar en tan distinguido restaurante, probamos las weás.

ASQUEROSA TU WEÁ




Nos dio mucho vómito reprimido, incluidas las papas fritas y especialmente los pollos,que, cáchense esa, mi mamá botó al basurero y nos fuimos del KFC para no volver nunca más EN MI VIDA NUNCA JAMÁS.

Prueba fotográfica número 1

O sea, mi mamá, básicamente, hizo un trato con el diablo y tuvo a las dos únicas pendejas a las que no les gusta la comida chatarra y onda para nuestros cumpleaños, eran tan terriblemente matea-vida sana (y todo esto muchísimo antes de los hashtags culiados que le andan poniendo los wevetas a los smoothies en Instagram) que se pasaba una semana haciendo bolitas de nuez, quequitos y jaleítas conchamimadre, para la celebración, hasta la torta nos hacía, porque no fueran a decir que ella daba papas fritas y suflitos en los cumpleaños, NO. Era todo NATURALS porque así de perfectamente Julia Child es mi mamita, salvo porque tiró la toalla y ahora no cocina ni una weá nunca -aunque insiste que el cheesecake le queda la raja, pero no sabemos porque nunca lo ha hecho- y con cueva va al supermercado porque le da paja, así que deja que mi papá vaya los domingos y por eso, mi hermana del concho se ha criado en base a tarros de nutella escondidos entre sus calcetines.

Esos tiempos felices

La weá es que mi mamá se sacó la chucha con nosotras, las dos mayores, inculcándonos la healthy lifestyle cuando  ni siquiera existían los hipster culiados, pero ella era ya semi vegetariana, me captan? y nosotros salimos iguales, las muy weonas, y odiamos la crema chantilly, las carnes rojas y la grasa, por sobre todas las cosas, y ni de las mechas nos acercan a un McDonalds desde el año 2008 y ay del aweonao que nos dé tocino.

Pero pobrecito, mi papito, porque antes de corchetearse su gigante estómago, era obeso mórbido y le encantaba pal pico comer, y cuando nos llevaba de vacaciones, en volada que nos llevaba a los MEDIOS buffets, llenos de weás hermosas para comer. Y él se quedaba cuidando la cámara, mientras nosotros íbamos a buscar comida, las tres flacas culiadas, derechito a la lechuga, las muy re weonas. Y no es que no disfrutemos la wena comida y la poca vergüenza, para nada, pero hay algo implantado en nuestros cerebros que nos atrae magnéticamente al buffet de ensaladas; sí, las lazañas y las pizzas se ven hermosas, pero como que en el trayecto de la mano a la cuchara para servirse, ya no nos tinca, y, en cambio, la lechuga siempre se ve fresca y reluciente y pal pico atractiva!

Historia real


Así que volvíamos a la mesa, donde estaba sentado mi papito, bien transpirado, las tres aweonators con los platos llenos de lechuga y crutones. LECHUGA Y CRUTONES, porque, obvio, esa fue la weá más chópeti que encontramos en el magnífico buffet 100 estrellas al que nos llevó mi papito quien nos miraba y movía la cabeza, probablemente preguntándose qué había hecho en su vida pasada como para merecer awevonadas tan grandes.


Yo pensaba que todo esto se me había quitado, pero fui al crucero ese con Marido, y me comí toda la lechuga como las weonas, pero a diferencia de él, que subió como 2 kilos, yo no subí ninguno.
  
Así que gracias mamita, porque tu lavado de cerebro funcionó pal pico de bien, y entre tú, la severa intolerancia a la lactosa y mi casi vegetarianismo, invitarme a salir a comer sale más barato que la chucha TI AMO, ¿quién se ofrece?

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My mom totally brainwashed us

This is going to be my first bilingual post, not because I've suddenly become annoyingly American, but because I have a super cool Canadian friend who wants to read my blog and understand what the fuck is going on with the weird drawings, and we all know that Canadians are like the 2.0 version of Americans. Also, they don't carry guns, which in my own personal opinion, makes my friend more than worthy to enjoy the pleasures? of my crazy writing/drawing. (Plus, if she doesn't think it's funny, I can blame it on my crappy English *evil laugh*)

My cool half shaved-Natalie Dormer like Canadian friend


 The topic of this post will be my beloved mother because, clearly, I've been thinking about the really important things in life and it has come to my attention that it is of elemental fairness that I write a post about this woman, specially considering the number of posts I've written about my father. After all, we would not want my motherly figure to believe that her place in my heart? is smaller when compared to the place my father occupies in it.


I've already told you that my mom is super lady like and eats a lot of lettuce, both elements that are completely and indissolubly associated to each other, I'm sure, and that's why the real issue behind this lovely post is:

MY MOM TOTALLY BRAINWASHED US.


Seriously, like, totally. You would think that since my beloved mother is super ladyish, she would have brainwashed us not to be sweary, to get married at a proper young age and to sit with our legs crossed so we don't flash our panties to strangers, but, eh, NO. Besides, my mom likes to wear thongs, shit that has nothing to do with anything but that I felt compelled, for some reason, to point out (you're welcome, mom).

The thing is that even though I'm sure my mom would be thrilled if I didn't swear like a sailor, it is painstakingly clear that she has failed miserably, because if you think that I am sweary in this blog, you haven't even begun to realize how much worse I am in person and in Spanish, thank you very much.

No. My mother brainwashed us in another sort of way, which is a deeper sort of way, probably because she went to university to study engineering and crap about food processes, and somehow along the way, she totally messed up and at the same time, fixed our lives. Also, she is very thin.

Once upon a time, a long long time ago, when we were annoying children with high fucking pitched voices, my mother NEVER EVER EVER gave us fried shit, she never fed us hot dogs and, check this out, she never fed us pasta, because, according to her, they were empty calories. The only exception was Sunday dinner, when, in a magnanimous display of resigned acceptance towards junk food, she would give us pasta with scrambled eggs or chicken salad with mayonnaise, acting all along like she was feeding us bio chemical hazard material and was about to lose tuition over us. She was such an extremist in her ways, that the first time I had McDonalds I was fucking 18 years old and I had no idea how a Dunkin Donuts donut tasted until I was 22, I SWEAR.

Please note that my mom was not a food dictator who would drag us away from Mcdonalds; not at all, because there was this one time when the poor unfortunate woman took us to Kentucky Fried Chicken under the false pretense that it was OK because it was chicken, and we got a greasy paper basket full of fried shitty fucking goo,  while happy KFC children ate all around us in utter bliss. So, we were pretty excited, first time in KFC and all that shit and we felt all risky and tried the little nuggets.

GROOOOOOOOOOOSS.


There was so much repressed vomit going on in our throats, that my mom just dumped everything into the trash and took us away from KFC-hell and I have NEVER EVER come back-YUCK.


Exhibit A

Therefore, my mom has basically made a pact with the devil and reared the only two girls who hated junk food and for our birthday parties, she turned all healthy-overachiever-DIY on us (and, I have to say, this was way before all the fucking hash-tags over pitiful smoothies that has been going on on Instagram) and would spend a whole week in the kitchen, making walnut treats, muffins and jello fucking little ships over orange peels. She would even bake the cake with her own hands because there was no way in hell that someone could say that she gave children fries and cheetos at our birthday parties, no fucking way. Everything had to be all natural, because that is exactly how perfectly Julia Child my mommy was, except for now, when she has just given up and can't be arsed to cook shit -though she claims she bakes a killer cheesecake, but who knows, because she hasn't made it- and if you're extremely lucky, she may go to the supermarket, which she hates. So, basically, it is my father now who does the shopping on Sundays and that's why my younger sister has been raised on Nutella jars hidden among her socks, thank you very much, it's a mafia thing.

Happy days gone by

Basically, what I'm saying is that my mom worked her ass off to teach  me and my middle-pretty sister the whole healthy lifestyle crap when fucking hipsters didn't even exist and she was already semi vegetarian, you see? And my sister and I, we are just like her, and we hate whipped cream, red meat and fat, and, above all, you won't catch us dead in McDonalds since 2008, and may he rot in hell whoever offer us bacon.

However, oh pity my dad, because before he went through surgery, he was morbidly obese and he fucking loved eating, so he would take us on holiday to these amazing buffets, filled with amazing beautiful shiny things to gorge on. And he would stay on the table, taking care of the camera and waiting while the three of us, skinny bitches, would make a bee line for the lettuce, oh, the stupidity. It's not like we don't enjoy good food, not at all, we LOVE it, but there is something ingrained in our brains that draws us magnetically to the salad buffet. Yes, the lasagnas look great, the pizzas seem yummy, BUT, somewhere in between the time it takes to get our hands around the serving spoon, the pizza loses its appeal, whereas, lettuce, oh, lettuce always look fresh, shiny and so fucking beautiful!



So, we would go back to our table, where my dad was waiting for us, sweating like he always does, three silly women with our plates filled with lettuce and croutons. YES. LETTUCE AND CROUTONS, because, obviously, that was the MOST amazing thing we found in the magnificent 100 star buffet our dad took us to, while he would stare at us and shake his head, probably wondering what he had done in his past life to deserve us.

When Hubby and I went on a cruise, I totally thought I was cured of this evil but somehow, I ended up eating all the lettuce and, unlike him, who gained 4 pounds, I gained zero, yay?

So, thank you, mommy, because your brainwashing totally worked and between you, my severe lactose intolerance and my quasi vegetarianism, asking me out for dinner is cheap as fuck, just saying, in case anyone wants to buy me dinner, hint hint. 

jueves, 27 de noviembre de 2014

Bienaventurados los que sufren, porque de ellos será el reino de los cielos



El esperanzador título del día de hoy es una gran y vil mentira y me importa un pico si el reino de los cielos va a ser mío o de Tutankamón, el sufrimiento que el Dios ha depositado sobre mi personita es demasiado alto y prefiero no sufrir ni mierda e irme al infierno no más.

¿De qué estoy hablando? Se preguntarán ustedes, queridos lectores, qué mierda de pelacablería se me ha ocurrido ahora, seguro me pegué en la cabezota y me dio una contusión gravísima y estoy delirando.

CASI.

Heme aquí hablando de LAS JAQUECAS.

Conchamimadre, las jaquecas.




La cagó la weá miserable y sin sentido, y, más encima, sin ninguna puta cura porque los doctores no sirven ni pa' callampa seca. NADA, qué weá, con cueva te saben sacar el apéndice, pero cuando se trata de weás realmente importantes y que causan sufrimiento infinito, los culiados no cachan ni una. Piensen solamente en el colon irritable, colitis ulcerosa, úlceras, reflujo gastroesofágico, jaquecas, enfermedad de Crohn, fibromialgia (sí, he visto mucho House y qué) y una serie de otras enfermedades que nos hacen la vida miserable y, sin embargo, NO TIENEN CURA y los doctores no tienen ni pico idea qué hacer con ellas, porque los weones te roban la plata y no sirven para nada (excepto mi gastroenterólogo que es hermoso, pero eso es otra historia).

El Dios, no contento con haberse echado a todos los hijos de los egipcios y haber ahogado al resto en el mar, el muy psicópata y mal culiado inventó, además, las JAQUECAS.

Hay gente que, obvio, fue privilegiada por el Dios arbitrariamente y ni cagando les dio jaquecas ni dolores de cabeza, porque todos sabemos acá del favoritismo del Dios hacia cierta gente, lo que queda comprobado con solo mirar a Cara Delevigne o Benedict Cumberbatch y después, no sé, sapear a Mr. Bean. Los favoritos que nos conciernen hoy viven como en un universo paralelo, no tiene idea del agonizante dolor que puedes tener en la cabezota y los grandes deseos de morir que eso provoca, porque el Dios ni siquiera les ha pegado un chirlo en la nuca a los muy culiados, pero conmigo se fue en la volada de maldad, ensañamiento y premeditación conocida.

Desde que tengo 14 años que sufro de jaquecas. Y ay, AY del aweonao que simpatice conmigo y diga algo como “ooooh, yo también tengo jaquecaz, y cuando me duele mucho, me tomo una azpirina y ze me quita, o con doz paracetamol, y lizto”.

Conchamigrancallampa, si tu weá de dolor de cabeza se te quita con una aspirina es que NO TIENES JAQUECAS, INFELIZ. Las jaquecas no se quitan CON NADA; la única solución es desaparecer de la faz de la tierra hasta que, milagrosamente, decidan curarse y dejarte en paz hasta la próxima.

Y no es que no haya tratado de encontrarles una cura a la weá. NO.

Todo jaquecoso crónico sabe que la esperanza es lo último que se pierde, y que la primera etapa en este triste camino es ir a un buen neurólogo, que como buen neurólogo, te va a llenar de exámenes imbéciles para ver si hay algo anormal en tu cerebro, y uno, penosa realidad, cruza los dedos para que POR FAVOR haya algo malo en tu materia gris, un quistecito, una venita ALGO, LO QUE SEA, que un neurocirujano tan mino como McDreamy te pueda extraer y liberarte así de las jaquecas para siempre.

ILUSOS.



La triste realidad es que después de haberte pasado una hora metida en la caja culiada del scáner, cagada de frío y aguantándote la respiración, el doctor te va a decir que “está todo normal” y te vas a querer azotar la cabeza contra el escritorio, porque cómo chucha puede estar todo normal si sientes que la cabeza se te está partiendo del dolor TODOS LOS PUTOS MESES. ¿Ah?

Aquí viene la parte en que tu neurólogo te va a motivar a llevar “un diario de vida” de tus jaquecas, como si las mierdas no tuvieran ya un rol preponderante en tu vida, para que notes sus patrones y la paja, weá totalmente innecesaria, porque cuando vas al neurólogo ya estás lo suficientemente desesperada como para haber cachado que el hermoso patrón de tus jaquecas es tres días completos una vez al mes MÁTENME, y que has probado todos los putos remedios que existen.

Pero una, esperanzada, llena el puto diario, lo que da lugar a que en la próxima consulta que tengas pase algo así como que anotaste TODO lo que potencialmente te puede dar jaqueca y que, generalmente, es una lista así como:
Comer chocolate
Comer mucho
Comer poco
Tomar
Tener sed
Tener frío
Tener calor
Estar cansada
Dormir mucho
Dormir poco
Llorar
Reírse
Hacer mucho deporte
No hacer deporte
El sol
La lluvia
Los días nublados

O sea, raya para la suma, VIVIR. VIVIR te da jaqueca, la zorra, constrúyete una burbuja y quédate en tu casa con los ojos cerrados pero sin dormir ni muy poco ni mucho, sin comer muy poco ni demasiado, sin tener frío ni calor, sin llorar ni reírte, sin hacer NADA pero no TAN nada que te empiece a doler la callampa de cabeza. 

Solución a las jaquecas. 

El neurólogo te mirará entonces, compasivo, y te dará un plan de cien mil remedios para “prevenir” tus jaquecas, weá que por supuesto no va a funcionar, para finalmente confidenciarte que lo mejor es esperar hasta la menopausia, que seguro ahí sí que ya no te dan más jaquecas, ni te importe que serás una vieja re culiada con bochornos.

COMO EL PICO TU WEÁ.

Más encima, te dará una larga charla amenazante sobre el peligro de abusar de los antijaquecosos, y por la puta,  paracetamol mata el hígado, el ibuprofeno, el riñón, las ergotaminas son adictivas y producen jaquecas de rebote, y ¿qué chucha tomo entonces? ¿ASPIRINA?

Después del estrepitoso fracaso de la medicina tradicional, lo más probable es que explores en la medicina no tradicional, con sus gotitas, wevaditas, imanes, iriólogos y la concha de la lora, que los he hecho todos y cada uno de ellos, en todas sus putas versiones y hasta fui a una bruja que me dijo que me pusiera los calzones al revés y me bañara en miel -y sí, lo hice y qué- y les digo altiro que la weá NO SIRVE NI PICO y no es como que una vez al mes uno pueda desaparecer de la faz de la tierra y quedarse semi inmóvil hasta que te dejes de sentir como si te estuvieran clavando una puta estaca a través de la cabeza.

NO.

¿Qué hacer, entonces? En un momento de desesperación y dolor infinito, decidí ir a urgencia a que me inyectaran alguna weá mágica a la vena y me quitaran el dolor, pero todos sabemos que los doctores son más sádicos que la chucha y no te creen, weón, no te creen que te estás muriendo, y te preguntan con cara de wevas que del 1 al 10 cuánto te duele. Y uno, criada en colegio de monjas y obsesionada con los niños en África, no quiere decir 10, porque piensa en la gente al borde de la muerte, partos sin anestesia, cáncer y otras weás siniestras, entonces se contenta con un 8 o 9, y el doctor culiado escéptico le dice a la puta enfermera que te inyecte, redoble de tambores…

PARACETAMOL MÁS IBUPROFENO.

Le acabas de decir al tarado del doctor que ya has probado eso, que no funcionó, no, pero el imbécil se cree un ser superior y te hace retorcerte de dolor por dos horas más, hasta que vuelve y te pregunta, con la misma cara de tarado, que cómo te sientes ahora, y tú todavía te quieres morir y entonces, ahí recién, te dice que te va a poner algo un poco más fuerte, redoble de tambores…

SÚPER MEGA IBUPROFENO, por LA CHUCHA.

Dos horas después, tu jaqueca sigue igual solo que además estás en una camilla, incómoda, con una mierda puesta en tu vena y la luz blanca de hospital perforándote las córneas, y vuelve el boludo del doctor, que seguro a esta hora es OTRO distinto al que te vio por primera vez, y de nuevo te pregunta y te dice, ya, vamos a tener que ponerte algo más fuerte porque lo otro no ha funcionado NO ME WEÍS, si pudieras, te lanzarías sobre el aweonao y lo ahorcarías porque apenas llegaste le dijiste que no, que ni la aspirina, ni paracetamol, ni ibuprofeno, ni ketaprofeno, ni picomegaubuprofeno, ni migratan, ni migranol, ni ningún puto remedio con ergotaminas-te los conoces todos, te sirvió, pero recién AHORA el culiado te cree y zuácate, que te dan un derivado de la morfina, ese que le dieron a Michael Jackson cuando se murió.

Yo no sé si alguno de ustedes ha tenido esta weá inyectada en sus venas –aparentemente es más adictiva que la mierda- pero en mi vida me había sentido más espiritualmente cerca del gran Michael, la cagó la weona drogada completamente, las lámparas de la clínica se perseguían por los techos, una tras la otra y en silla de ruedas se fue la perla a su casa, pero….



No se me quitó la jaqueca. ¿Me captan? NO SE ME QUITÓ LA PUTA JAQUECA, pero estaba tan pero tan pero tan drogada que dormí los tres días que me duró con o sin Michael Jackson sponsored drugs. Esta fue la primera y penúltima vez que corrí a la urgencia buscando salvación, porque la weá NO sirvió, y mamarme 6 horas de remedios patéticos escalando a los que podrían servir, NO vale la pena si después no te quitan el dolor.

Al final, lo único que funciona es encontrar tu remedio mágico: el mío es un derivado de la morfina de la familia de los triptanes o algo así más papas fritas con mucha sal (sepa moya por qué) para las náuseas y mucha terapia del loquero, pero, aún así, las muy malignas y asquerosas jaquecas están siempre acechándote para atacarte.


En conclusión, estamos hasta el pico y más le vale al Dios que el reino de los cielos sea una weá hermosa, llena de Bichos y amor libre. 

jueves, 20 de noviembre de 2014

Pobrecito, mi papito


Viajar con mi padre es una experiencia religiosa, sentir que resucito si me tocas, besar la boca tuya merece un aleluya, es una experiencia religiosa.

La peor weá que le puede pasar a mi papá, es viajar. Lo odia. Y ya ni siquiera es que lo odie porque caminar siendo obeso mórbido le hace rozar las piernitas hasta el dolor, porque ya no es obeso mórbido. No. Lo odia porque siempre cree que algo MUY malo va a pasar, como perder los pasaportes que cuidadosamente metió en un cierre súper mega secreto de su mochila de viajes del que nunca puta se puede acordar,  lo que lo lleva a estar constantemente al borde del infarto/aneurisma cerebral, con la transpiración corriéndole a chorros por la cabeza, mientras hurguetea en la mochila y nos grita A DÓNDE QUEDARON LAS WEÁS CAGAMOS WEÓN CAGAMOS. Anda a sugerirle que tú te llevas tu proprio pasaporte y capaz que te ahogue en transpiración.




Lamentablemente para él, su corazón henchido de amor por sus mujeres lo ha llevado a invitarnos a varios viajes que, debo decir, todas recordamos con amor infinito, porque por la puta que lo pasamos bien. Mi papá, por su parte, se quería pegar un tiro.

La primera vez fue cuando el Enano no existía, y mi papito decidió llevarnos a Disney. La weá HERMOSA. Hasta mi  mamá andaba con ojos de estrella fugaz, y, para rematar, mi papito nos alojó en el hotel de Mickey conchemimadre, la weá más MÁGICA de la infancia. Hasta un desayuno tuvimos con los monos culiados.

Mi padre, por supuesto, lo pasó como el pico.

En primer lugar, el caballero estaba a cargo de dos weonas chillonas encandiladas con la magia de Disney y de mi hermana del medio linda, que no chillaba pero miraba todo con ojos de búho enorme. Mi mamá se pasó la mayor parte del viaje abrazándose a los postes para que nadie nunca se la llevara de la tierra sagrada de Mickey, mientras mi papá llevaba una cámara para filmar todo momento Kodak y que pesaba como cien kilos, porque como soy más vieja que la chucha, esas eran las únicas cámaras que existían en esos tiempos.

Pobrecito. Transpirado, muerto de hambre, y con la cámara a cuestas, estuvo al borde de la muerte cuando nos subimos al Splash, en que figuraba en el asiento de más atrás, con la cámara apretujada entre sus bracitos regordetes, los pelos pegados de transpiración, enchuchado y cagado de miedo al mismo tiempo y gritando:

GRINGOS CONCHASDESUMADRE, HIJOS DE LA GRAN PUTA WÉON. GRINGOS CULIADOS, NUNCA MÁS VENGO A ESTA WEÁAA. AAAAY, LA CONCHA MI PICO, ME CAGOOOO.

Lo pasó CHÓPETI (O no. De hecho, sospechamos que quedó traumatizado de por vida y las otras veces que hemos ido a Disney solamente se ha subido a los juegos de Blancanieves).

Después, como transpirar en Disney no le pareció un suficiente sacrificio, nos acarreó a Miami y nos llevó al segundo lugar más mágico del mundo: Toys'r'Us, que es, básicamente, el Jumbo del Costanera pero en vez de tallarines, tiene JUGUETES. Juguetes EN TODOS LOS PASILLOS WEÓN. Había como dos pasillos que eran puras Barbies, con mi hermana nos abrazábamos de la emoción y mi mamá danzaba por los pasillos en éxtasis.

Mi papá, en cambio, figuraba con la cámara de cien kilos y el carro de supermercado, agradecido del aire acondicionado y gritando:

YA WEÓN, NO WEVEEN MÁS, QUÉ WEÁ VAN A LLEGAR. LES GUSTA ESTA BARBIE?

Y nosotras: sí, pero es que no podemos decidir entre esta y estas otras cuatro. ¿Cuál te gusta más?

Y mi padre:

NAAAAH, WEÓN, LAS LLEVAMOS TODAS.

Peeeero

METE LA WEÁ AL CARRO, TE DICEN.

Y mi madre, que se ha autoasignado el rol de cuida finanzas en la familia, nos iba sacando Barbies del carro, la muy maraca, pero igual nos compraron como mil, la weá HERMOSA. Y  después, fuimos a otros pasillos, y ahora que somos más grandes vamos a Victoria Secret y hacemos la misma weá, vamos mirando todo con ojos de corazón, y mi papá nos sigue con un canasto rosado y diciendo

LLEVA LA WEÁ, LLÉVALA ESTÁ EN OFERTA, LA RAJA LA WEÁ, NO WEVEEN MÁS.



Y, para más remate dijo la vieja, como después tenemos la gran cagada en el hotel, lleno de ropas que meter en maletas que no existen, mi papá nos grita un día antes de volver a Chile TRAIGAN TODAS LAS WEÁS QUE SE VAN A LLEVAR y dobla todo y ordena todo en un ensamblaje mágico que nos permite llevar 8 maletas en vez de las 100 que habríamos tenido que llevar si él no las hubiera hecho, y después se nos queda una en el aeropuerto de Santiago, porque somos más reweonas que la mierda, y mi papá nos grita LO ENCUENTRO INSÓLITO WEÓN, y se levanta bien temprano al día siguiente para ir a buscarla y transpirar al aeropuerto, y llega a las 9 AM en punto con la maleta perdida y grita Y SIGUEN DUERMIENDO WEÓN, LA CAGARON y se va a transpirar a la cocina con un sandwich de queso, jamón y mantequilla y un té con azúcar.

Ustedes creerán que después de la horrible experiencia de Disney, ya no viajamos nunca más, pero NO. Mi papito nos llevó en varias ocasiones a las más hermosas y paradisíacas playas, y mientras nosotros adquiríamos un tostado fascinante y tomábamos piñas coladas, el pobrecito se quedaba encerrado en la pieza con el aire acondicionado a full y alegando que todos los canales están en inglés y él lo único que sabe decir es Morning, para después arrastrarnos a comer a las 7 de la tarde, cosa de que los días se le hicieran más cortos.

Cuando finalmente se aburrió de todo esto, probablemente porque nos tocaron 10 días nublados en una playa y como él es el dictador de las maletas y se lleva una sola para él, diciendo que su ropa es más grande mientras que nosotras, pobrecitas, tenemos que compartir,  nos recagamos de frío porque NO llevamos chalecos (no cabían, ok?) y nos gritó a todas que éramos MUY RE WEONAS- INSÓLITA LA WEÁ y nos tuvo que comprar chalecos horribles y caros en el resort , decidió hacer un viaje con amigos por el sur de Chile y Argentina, se compró un jeep y unos agarra maletas en el techo y partimos, carajo, parando en todas las ciudades y durmiendo en hoteles que encontrábamos por ahí. Y todo el camino transpiró y gritó:

ESTA WEÁ DE VIAJE, BAJA MALETAS, SUBE MALETAS, BAJA MALETAS, SUBE MALETAS Y DESPUÉS LA WEÁ SIEMPRE IGUAL, PAMPA PAMPA PAMPA,  BAJA MALETA, SUBE MALETA,



porque él era el encargado de subir y bajar las maletas y transpirar, y cuando llegamos de vuelta a Santiago, bajó por última vez las maletas, transpiró y dijo

ES LA MEJOR WEÁ DE VIAJE QUE HE HECHO EN MI VIDA.


Y ahora se compró la casa en Rapel y no piensa en viajar nunca más, excepto cuando venga a transpirar a Nueva York en abril.

POBRECITOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

... Y no es como que no transpire ni grite en Rapel....

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Esas brillantes ideas que nos hacen la vida miserable



Entre las brillantes ideas -de las cuales tengo muchísimas, por si se lo estaban preguntando secretamente- que se me ocurrieron poner en práctica antes de venirme a Nueva York, fue comprarme una caja de lentes de contacto.

Obvio.

Porque qué paja andar con anteojos para todas partes, a veces me arruina el look y se ensucian con baba-mocos de Bichos y las mierdas se empañan cuando tomas café y sopita, y otras consideraciones que me hicieron tener nostalgia respecto de los lentes de contacto y olvidarme totalmente de su maldad intrínseca y del inmenso sufrimiento que le causan a la humanidad.

Para empezar con la miseria,  seré totalmente honesta. Es TOTALMENTE imposible saber cuál es el derecho y cuál es el revés del puto lente. Sí, ya sé, en la tienda te enseñan cuál es cuál, pero la cagó la weá mentirosa y sin sentido, porque te aseguro que cuando tengas la gelatinita de lente en tu dedito, no vas a tener idea cuál chucha es el derecho y ambos lados te van a parecer igualmente curvos.

A esto súmale el desafío de dar vuelta el puto lente si es que llegas a la conclusión de que está al revés sin rajarlo ni que se te caiga por el lavatorio y la mejor solución a la que llegarás es ponerte la wevada en el ojo cómo esté. Si al hacer contacto con la delicada y hermosa membrana de tu globo ocular, la weá duele como que te hubieras inyectado gas mostaza en el cerebro, es que te lo pusiste al revés. Encantador, ¿cierto?



Segundo, suponiendo que ya has llegado a una conclusión sobre cuál lado es cuál -qué pena- viene la parte en que tienes que meterte un dedo en el ojo SIN cerrarlo, weá que atenta contra las leyes más básicas de la naturaleza y el funcionamiento del párpado, que está hecho para dejar intrusos AFUERA y no invitarlos para vivir adentro durante todo un día. Obviamente, el maldito lente solo entrará al tercer intento, lo que te pone en el peligro de que se den alguna de las siguientes situaciones de emergencia:

Alternativa A. El puto lente no entró, sino que sabes con certeza que se cayó y está en algún lugar de tu baño. Dónde chucha, no tienes idea, porque la weá es transparente y enana, así que qué pena, porque acabas de botar no sé cuánta plata a la basura o vas a pasar una hora en cuatro patas buscando el mísero lente.



Alternativa B. Sabes con certeza que el puto lente entró, pero la weá se escondió en algún lugar misterioso de tu ojo, doblándose en infinitas partes puntiagudas, para que nunca más lo puedas encontrar. Y anda a pegarte la cachada de dónde está, conchamimadre, porque vas a tener que meterte los dedos hasta el cerebro para sacarlo y tu ojo quedará hermosamente inyectado en sangre.

Alternativa C. No sabes con certeza ninguna weá. O sea, el lente NO está, pero ni cagando sabes dónde: si en tu ojo, en tu cerebro, en el suelo, se fue por el lavatorio, NO SABES porque este instrumento es una invención del demonio que busca confundirte y arrastrarte a la locura.


Tercero, y para terminar, supón que el lente entró, te lo pusiste por el lado bueno, sabes dónde está y la mierdita está, efectivamente, en tu ojo. Listo, ¿cierto? NO, ingenuos contertulios, porque a veces, aunque hagas todo perfecto, el imbécil de tu lente de contacto te va a traicionar al último momento y en vez de sentir la delicada comodidad de no usar anteojos, vas a sentir como que te metiste un puto elefante peludo en el ojo y la weá duele más que la conchamimadre y te vas a tener que SACAR el lente de contacto y volver a ponértelo o ponerte otro en un ciclo sin fin de ira matutina, dolor, ojos rojos y maquillaje corrido.


En definitiva, hay una importante moraleja detrás de todo esto: siempre recuerda que no se puede confiar en los lentes de contacto. La sola acción de insertarlos en tus ojos es delirante y, además, en cualquier momento, sin ninguna provocación ni aviso previo, tu puto lente va a decidir SALIRSE de tu ojo y chao que lo perdiste, porque el weón malo se va a poner tieso con el aire y quién anda con líquido de lente para todas partes y, además, qué clase de robot alienígena puede ponerse un lente de contacto sin un espejo al frente. ¿Ah? NADIE.

Los anteojos, en cambio, aunque a veces arruinan el look, son totalmente confiables y amorosos, no te perforan la córnea y está más que claro cuál es el revés y cuál es el derecho. Si no me creen, pregúntenle a estos hermosos Bichos:











Esta Bicha Mala decidió que los anteojos le arruinaban el look de murciélago.

Sí. Ya sé. Mueran de amor.



jueves, 6 de noviembre de 2014

Vuelvo a casa, vuelvo compañer@


No vuelvo a Chile.

Pero vuelvo a este blog, o por lo menos esa es la hermosa idea que hay en mi cabecita, mientras escucho esta hermosa canción de Illapu, porque. ustedes ya saben, razones importantes.

Resulta que esta weá del LLM es MUCHÍSIMO más difícil y consume vidas de lo que yo esperaba. Como soy muy penosa y mi loquero me enseñó a ser optimista, yo juraba Y RE JURABA que iba a tener más tiempo libre que la chucha, que iba a recorrer Nueva York y experimentar la vida nocturna, y una gran sarta de wevadas hermosas de las que he hecho..

eh.

NINGUNA.

Oh no. Porque a pesar de que tengo pocas horas de clases, o pocas, en realidad, comparadas con las horas de clases que tenía en derecho, tengo que leer MÍNIMO 100 putas páginas para CADA una de esas clases, y cienmáscienmáscienmáscien son como mil, por lo que, básicamente, me paso toda la semana instalada en el sillón, apretujada por los Bichos, y sí, adivinaron, leyendo.

Leyendo textos hermosos, sí, pero además de esas lecturas hermosas la overachieverspeakingenglish que vive en mí, decidió hacer una pasantía gratuita y consume tiempo en el ICTJ, es decir, en el Centro Internacional de Justicia Transicional. OJO. Esto es como un sueño hecho realidad para mi nerd interior, porque desde que conozco de la existencia de esta organización que he querido trabajar en ella y por la puta la felicidad que me causa andar haciendo memos e investigaciones sicodélicas sobre el tribunal extraordinario para Camboya.

A esto, los invito a sumarle que tengo que escribir un paper bajo la supervisión del profesor más inteligentebrígidosecoJeremyWaldron que he tenido en mi vida. Es como tener que mostrarle un baile nuevo a Justin Timberlake y pedirle que te ponga una nota, me captan? En simple, pal pico de difícil y aterrorizante. Por si fuera poco, he decidido postular al puto doctorado en derecho, porque soy masoquista y ser aficionada al bondage está de lo más in desde 50 sombras de grey. Así que debo encontrar un súper tema para mi postulación al doctorado -Marido ya tiene uno, OF COURSE-  y no, no puede ser la evolución de mis dibujos en este blog.

Por todo esto, he estado mega desaparecida de este blog y es que, simplemente, no me da el tiempo. Puedo escribir, eso se demora poco. De hecho, escribo harto en el blog, solo que después no publico nada porque no he podido hacer ningún mísero dibujo.

Y el otro día, mientras iba transpirada en el metro, me cayó la gran teja: está weá es MI blog. Onda, yo lo hice, y lo inventé. ES DECIR, nadie me obliga a dibujar como weona, me captan? Onda, si no quiero, puedo NO dibujar. O dibujar menos. Porque es MI blog y yo hago las reglas. LA WEÁ HERMOSA.

Y aunque os amo os quiero os adoro y sí,  demás que algunos se van a ir a leer Pepi la Fea o como se llame, como dicen los sabios, yo no soy monedita de oro para caerle bien a todos o, en más chileno, al que no le gusta, que la chupe.

ESO.

Y acá, para no ser mega mala onda, va un solo dibujo

DE AMOR.

Lo que hago cuando no estoy posteando.

Y fotos de mis Bichos.



Acompañando el estudio en el sillón.

Disconforme con la hora a la que nos levantamos a estudiar.

La culpa de que se meó adentro de la casa. 

jueves, 2 de octubre de 2014

Espiquing Inglich Mai Frend 2nd Part


Continuando con el dramón de ser nueva estudiante, la siguiente sección, cuyo número no recuerdo y respecto del cual soy muy floja como para devolverme al post anterior a sapearlo, se llama:

Quiero tener un millón de amigos (y así más fuerte poder cantar)



Es muy triste llegar a una ciudad y no tener amigos, sobre todo cuando tu único amigo es Marido y tus Bichos. La weá deprimente, no hay casi nadie con quién hablar y de pronto el mundo parece un lugar peor.

Peeeeeeeeeeeeero, hay en estos cursos de LLM una cierta desesperación por ser como Roberto Carlos y tener un millón de amigos, y la cagó que yo no quiero ser amiga de todo el mundo. Es más. Lo cierto es que quiero ser amiga de bien poca gente, porque soy muy mañosa y hay muchas cosas que me dan rabia.

POR EJEMPLO: No quiero ser amiga de la gente que vino a carretear no más, porque hay que ser bien imbécil para gastarse no sé cuántos miles de dólares en un LLM para andar weveando en Nueva York. En volada que si te chorrea la plata por los bolsillos, buena onda por ti y ojalá te alcoholices hasta reventar tu hígado de todo lo que vas a carretear. Pero entiende lo siguiente: NO voy a ser tu amiga. NO voy a ir a tu rooftop party en que una cerveza miseria cuesta 14 dólares. Ni tampoco me verás en la fiesta electrónica de la pichulita. NO.

Marido, en cambio, quiere ser amigo de medio mundo, más por miedo a la soledad que por amor a la humanidad y le da rabia cuanto gente detestable no lo invita a sus juntaciones, aun cuando él les habría dicho que no, porque le dan infinita paja y aun cuando en la actualidad, se está quejando de que ya tenemos "demasiados" amigos. En cambio a mí me complace profundamente que los weas cachen que no tienen que invitarme a sus juntaciones, porque ni cagando me quiero juntar con ellos y está bien que todos lo tengamos claro.

Por otro lado, vivir fuera del campus de la universidad limita enormemente tus posibilidades porque por la puta que me da paja pegarme el pique desde Brooklyn a Manhattan para ir a comer hamburguesas que son más baratas en el primero, ¿ok?


Próxima sección:  Bésame, bésame mucho.

Sin perjuicio de lo anterior, como además de mañosa soy bien amorosa y aparento gran estabilidad emocional y amor por la vida, ya tenemos un par de amigos con los que salimos a veces. La cosa es que en estos lugares del mundo la gente es muy rara y a los amigos no se les saluda ni de abrazo, ni beso ni manoNOMETOQUES.

Y la weá es altamente perturbante e incómoda para mí, porque en vez de la normal Chilean way, te ves en la situación siguiente:


Siento que se me están desarrollando brazos de velociraptor de tanto andar con las manos pegadas al
torso, para NO TOCAR A NADIE.




Ni se te ocurra, sino que andar sacudiéndolas como weona cada vez que digo HIIIIIIII. Y ay de ti que se te olvide, porque el otro día me acerqué a un gringo amoroso con el que fuimos a comer después de clases, a despedirme de beso y el pobre humano se puso morado y su cabeza empezó a girar sobre su propio eje. TRÁGAME TIERRA.

Canadienses, europeos y latinos, por su parte, son bien dados al besuqueo y nos regocijamos en lo hermoso que es extender los brazos y babosearnos los cachetes y en lo raro que son los gringos.

La sección que viene es sobre los chilenos amorosos y los chilenos antipáticos. Los chilenos amorosos me encantan y a veces nos juntamos con ellos y comemos pebre y tomamos vino, o nos hacemos los gringos adinerados y vamos a comer brunch. A los chilenos antipáticos, en cambio, los aplastaría con un gran martillo y los mandaría embaladitos en scotch café a Chile.


Porque hay que ser muy re wea para venir a estudiar a Nueva York, ver a otro chileno y sin ni siquiera cachar si pertenece a la etnia de los chilenos amorosos o antipáticos, decirle:

- Oye, weón, hai cachao que hay harto chino acá-

Y lo que el tarado espera es que tú le respondas algo así como:

-La cagó los weones, weón, yo no soy racista, pero igual me dan como asco-

Y en vez de eso, se encuentran conmigo y mi cara de:


Sí. Porque hay que pertenecer a una clase muy singular de imbecilidad humana como para sentirse autorizado a ventilar ideas racistas o clasistas con gente que NO has visto en tu vida y con la cual no tienes nada más en común que haber nacido en una larga y angosta franja de tierra.

 Y la próxima vez que escuche, por SEGUNDA vez la historia de los chilenos en un bar gringo gritando Pinochet-Pinochet, JURO que voy a matar a alguien y lo voy a vender en pies de carne, como en Sweeney Todd.



Por último, y para cerrar con pensamientos más positivos, ser estudiante tiene ventajas muy hermosas para mis Bichos, porque estamos todo el día baboseándonos en el sillón y leyendo. Sin embargo, hay cosas muy tristes, como que mi presupuesto ya no alcanza para mi Starbucks diario, weá que me hace sentir profundamente miserable, sin perjuicio de que mi vida actual me permite tomar desayuno todos los días en mi departamento, situación que no ocurría desde tiempos ancestrales.

En conclusión, It's up to you, New York. New Yoooooork!

jueves, 25 de septiembre de 2014

Espiquing Inglich Mai Frend 1rst Part



A uno se le ocurren cosas muy curiosas que hacer con su vida. Como, por ejemplo, estudiar después de ya haber estudiado y casi no tener tiempo para el blog porque estás hasta las callampas leyendo para tus hermosas clases no en español. OBVIO. Porque estudiar después de haber estudiado no sería una idea lo suficientemente estúpida si la weá fuera en español.

Mejor, que sea EN INGLÉS.

Obviously. Porque estudiar en inglés en gringolandia es una experiencia que de veritas que suena mágica, sobre todo cuando a eso le sumas profesores que tu nerdeidad interior te hace calificar de rockstars, y cada vez que los ves haciendo clases al frente tuyo, a menos de DOS metros de distancia, tu fangirl adolescente interior comienza a despertarse y querer chillarle en la cara que se case contigo, te dé un hijo y te firme un autógrafo. (Sí, Jeremy Waldron, me refiero a ti. TE AMO)


La cosa es que -me distraje un poco con esto de la fangirl interior- estudiar en inglés es mucho más difícil de lo que te hacen creer los culiados del TOEFL, culiados MALOS y careros. Sí. Si a eso le sumas los cursos introductorios gringostyle de los LLM para estudiantes de derecho -no sé cómo serán los otros- tendrás como resultado un GRAN primer mes de desafíos casi insuperables.

Primero, la sección titulada como "Chile is a very unequal country".

Me fue la raja en el TOEFL. A Marido también. A mis amigos que están estudiando acá, también les fue mega mágicamente bien. Podemos ver películas en inglés. Leer en inglés. Pfffff, somos bilingües poooooooh, ¿verdad?

ERROOOOOOOOOOR

Los altos puntajes concedidos por las malditas sabandijas del TOEFL son una gran estafa, porque la primera vez que te ves enfrentada a dar tu opinión sobre un punto de discusión de tu hermosa clase de derechos humanos, tu español cerebro se resistirá a sonar inteligente en inglés. Estoy segurísima de que todos tenemos cosas de mucha sabiduría, profundidad y complejidad que aportar. Y de veritas que estas ideas hermosas y complejas existen en mi cerebro también. Pero basta que me hagan decirlas en inglés y la weá más compleja que podrás articular será:

"Chile is a very unequal country" con un acento digno de Sofía Vergara en Modern Family, aunque te rejuraste que jamás te encontrarías a ti mismo chillando AYYYY MANNYYYYYYY.

Y la verdad es que ni cagando querías decir esa pelotudez de que Chile es un unequal country y ya, pero obviamente, tu cerebro se rebeló y no te proporcionó la traducción adecuada de tus pensamientos, que tenía que ver con problemas estructurales en la educación, la preponderancia del principio de subsidiariedad en las decisiones del tribunal constitucional y una sarta de otras palabras que, obviamente, no sabrás cómo decir en inglés, que hubieran hecho de tu opinión una weá un POCO menos general y weveta que "Chile is a very unequal country".

La cosa es que ahí, en el fuego del momento o lo que sea, con el profesor rockstar mirándote a los ojos, te sentirás como Ariel en esa escena en que la bruja culiada mala le dice CANTA YAAAA. Y tú lo intentarás, pero no te va a salir ni cagando, y entonces la bruja Úrsula aka tu profesor, te dirá MÁS FUEEEERTE, y zuácate que se robará tu voz gringa.



Mi segunda sección también es culpa del TOEFL, obvio. Porque no hay nada más frustrante que sentarse en tu primera clase, con toda la ilusión del primer día, ese día en que todavía crees que tus apuntes de clase serán hermosos, y que el profesor empiece a hablar a mil por hora y en inglés y tú en serio que le entiendes, le entiendes hermosamente bien y todo, pero al momento de posar tus manos en el teclado para escribirlo y al mismo tiempo coordinar alguna parte de tu cerebro para que siga pescando, esas célebres y sabias enseñanzas del profesor que eran algo así como esto:



Se convertirán en esto:




Estas bellísimas situaciones similares a estar encerrada en una pieza con cientos de cucarachas, te llevarán al primer colapso del estudiante de LLM, compartido por todos y cada uno de tus compañeritos de LLM (quizás no todos, pero sí por los que valen la pena):

HUBO UN ERROR ADMINISTRATIVO. POR ESO QUEDÉ.

Basta entablar cualquier conversación con tus compañeritos para cachar que todos andamos hasta las cachas, entendiendo nada y convencidos de que fuimos totalmente sobrevalorados por la universidad y que TODO el resto de tus compañeros son parte de una secta mundial de superdotados a la que no te invitaron.

El consuelo, sin duda, es que esos geniecillos están igual de cagados que tú y la weá del error administrativo también atormenta sus sueños. No hay mejor momento que el comienzo de un LLM para creer firmemente que sí, fuiste admitido porque alguien se equivocó.

Tercera sección: El sueño americano

Gringolandia es una tierra de costumbres muy curiosas que no van nada bien como mi santiaguina interior. Sí, la weá de que tu universidad te regale comida gratis a la menor provocación en eventos como "brunch de bienvenida" o "café para todos en el primer día" es HERMOSO y te hace pensar que el capitalismo es la mejor weá del mundo. Sin embargo, todo en la vida tiene su lado pérfido y esto no es la excepción.

Porque además de regalarte comida, estos gringos malos te ponen eventos que aparentan ser "obligatorios" como, por ejemplo, "Bienvenida a los alumnos del LLM. Orientación mágica, imperdible y MUY importante sin la cual NO sobrevivirás y te echaremos de la universidad".

Entonces, obvio, una, como la weona pava que es, va a la mierda de bienvenida-orientación, convencida de que te darán la receta para salvar al mundo o algo así, únicamente para llegar a una sala enorme, llena de estudiantes y con el aire acondicionado a full, en que una persona staff universitario wena onda, sonrisa pepsodent, tomará su lugar en el podio y dirá, gritando cual cheerleader culiada:

"Mi lema para vivir en Nueva York son las "TRES B".

BE SAFE!
BEHAVE!
BE NICE!


Y yo, conchatumadre que me quería puro matar, porque hay que ser muy reweona para ir a una charla en que una excusa de psicóloga-orientadora escolar te enseñe a NO dejar tu cartera tirada en cualquier lado, porque OH, SORPRESA, te la van a robar.

Como diría mi padre, ¿ESTÁN ENFERMOS DEL HOYO????

Considerando que tengo casi 30 años y soy abogada, LA DURA QUE ME TENIS UN SLOGAN CULIADO DE TRES B????

NO, WEÓN, NO.

Cuando yo pensaba que nada podía ser peor, la mujer del eslogan apretó su puntero de power point y chilló: TRIVIA TIIIIIMEEEEE. Y entonces, preguntó, conchamimadre, y le respondieron, ¿Cuál es mi puto slogan?

Y JURO, estos pendejos que estudian conmigo levantaban sus manitas con ansias y no podían estar más excitados de ganarse una botella de agua con el logo de NYU. Yo, mientras tanto, me hundía en mi silla hasta alcanzar el nivel del suelo y escapar solapadamente de la habitación, mientras la gringa weona hacía su segunda trivia.


Junto conmigo, varios latinos hicieron uso de la salida de emergencia. Que ya estoy muy vieja para que me digan que tengo que saludar a la gente en el ascensor. EN SERIO.

Continuará....