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viernes, 31 de enero de 2014

Domesticaciones de pareja feliz


Hoy estoy muy profunda y quiero reflexionar sobre weás ultra relevantes.


El tema de hoy es EL HOMBRE HETEROSEXUAL, a quienes llamaré solo hombres porque me da paja escribir heterosexuales todo el rato, es muy larga esa palabra.

Mi primera, profunda y basada en evidencia sociológica, reflexión, es que los hombres son muy raros. Son raros y siempre quieren dominar el mundo y salirse con la suya. Como Caín, wéon malo que mató a su hermano.

Como los hombres son así de raros, hay que domesticarlos. No como César Millán. No. Hay que hacerlo con refuerzo positivo. ¿Me hiciste masajes sin agarrarme las pechugas? PREMIO (aparentemente, esta actividad es altamente compleja para los hombres sin los agarrones). ¿No pusiste cara de hoyo porque salí con mis amigas? SEXO. ¿Me compraste ropa Y le achuntaste? SEXO EN LA POSICIÓN QUE TÚ ELIJAS. ¿Mentiste para que no tuviéramos que ir a la casa de tus papás? SEXO ORAL.




La teoría básica sobre la que descansa este entrenamiento radica en hacer creer a los hombres que NO nos gusta el sexo. No que nos da asco ni que nos carga, esa weá ya se pasa al Opus Dei. No. Que nos gusta estándar, así como, piola, como BLEH. Así es, queridas. Porque nosotras sabemos que nos gusta tirar, pero como somos un género superior y podemos pasar más tiempo sin tula cerca sin caer en un espiral demencial de ira, sobre todo si estamos tomando anticonceptivos, es muy réquete fácil hacerles creer lo contrario.

¿Captan?

El problema de domesticar al hombre es que esta tarea toma tiempo, por lo que hay que tener cuidado. Es muy penca domesticar a un weas, dejarlo listito para lidiar adecuadamente con mujeres y que la relación se acabe para siempre. Todo ese tiempo, todo ese entrenamiento, todo ese sexo, DESPERDICIADO, y que, más encima, será aprovechado por otra mujer. Si esa otra mujer es menos rica que tú, estamos bien. Pero si es MÁS rica que tú, la weá da mucha rabia.

Ahora bien. Es deber de toda buena mujer domesticar al hombre que ostenta el título actual de "pareja". Es una weá de solidaridad de género: yo domestico al actual, mientras tú domesticas al que será mi futuro, y otra domestica al que va a ser el futuro de la que domestica  a mi futuro.  La mujer debe domesticar al hombre en un porcentaje mayor al cual el hombre debe domesticar a la mujer, porque nosotros somos muchos más amorosas, olemos bien y podemos gritar mucho más agudo. Nada de 50/50. Esa weá es para callamperas.

No hay nada PEOR que recibir a un hombre proveniente de una relación larga y cachar que la mujerzuela anterior NO HIZO NADA. Ningún tipo de entrenamiento. NADA. Repartió sexo oral gratis, SIN ninguna condición. NO. Y ahora, tú tienes a tu lado a un Neandertal que quiere pegarte con un garrote, agarrarte de las mechas y arrastrarte a su cueva (oración basada en canción infantil sumamente educativa)

Como Marido. Él no venía para nada domesticado y se creía el rey del mundo, cual Leonardo Di Caprio en Titanic. Estaba altamente convencido de que su melena de macho alfa era enorme, que siempre tenía la razón, siempre tenía que ganar las peleas y siempre había que seguir sus reglas obseso-compulsivas y sus gustos. EN TODO.



Oh no. Eso no va bien conmigo.

Hay hombres -Uds. saben quiénes son- a los que les gusta controlar la ropa de su pareja. Marido, Cristo me ampare y me dé consuelo, era así. Era TAN así que un día me puse unas botas moradas y le parecieron tan horripilantes e indignas de la fémina que él había bendecido con la gracia de llamar su polola QUE NO ME HABLÓ EN UN DÍA.



Aparentemente, la mujer anterior, SE CAMBIABA la ropa que a él, el perla, no le gustaba. Yo, en cambio,  lo mandé a la chucha y usé las botas 3 días seguidos. PARA WEVEARLO.

En otra ocasión, habíamos posado nuestro potos en tarimas del cine en el parque, y había como 100 aweonaos haciendo cola para comprarse un sándwich. Marido, entonces, me dice:


-Quiero un sándwich- Y me mira fijamente.

Y yo como: eeeeeeeeeeeeeeh. Ya. ¿Y?

- Anda a buscarme uno- dice él, y exhibe sus dientes, en lo que supongo, quería ser una sonrisa seductora.

Y yo como eeeeeeeeeeeeeeeh: No? Hay una media fila, muérete.

Y él, redoble de tambores: mi ex me habría ido a comprar uno.

Y yo eeeeeeeeeh: ME IMPORTA UN PICOTEODIOTEVOYAMATAR.

VICTORIA PARA MÍ.

Marido, además, estaba en contra de bailar con las manos por sobre el nivel de los hombros, hasta el punto psicótico de entrar en cólera y querer dejar de bailar porque... eh.... YO BAILO CON LAS MANOS POR SOBRE EL NIVEL DE LOS HOMBROS. Y canto. TODAS LAS CANCIONES. Todas. Las canto Y las bailo, y todo eso moviendo las manos sobre el nivel de los hombros.



Pero a Marido le dio mucha rabia. Porque según él, solamente las mujeres que se creen ricas bailan con las manos sobre el nivel de los hombros y es muy "antiestético y poco hipster" cantar las canciones. Mejor sacude la cabeza con los ojos en blanco o algo así. Y se enojó. Y peleamos.

Pero como soy chópeti, GANÉ. Y para nuestro casorio, me saqué una foto con las MANOS ARRIBA sólo para wevearlo. OCSERVEN:



Porque AY DEL WEÓN que se sienta con la facultad de decirme cómo bailar. AY. De decirte cómo bailar a decirte cómo tirar hay un solo paso, y es un paso de oompaloompa.

JAMÁS hay que dejarse domesticar en estas weás, NO. Pero ojo. Porque tampoco hay que domesticar al hombre hasta el punto de elegirles y comprarles la ropa, echarles protector en la cara y decirles cuándo se tienen que cortar las uñas de las patas, como si fuéramos sus madres. OH NO. Cada uno se compra su ropa y se pone la weá que quiere. Nadie quiere tirar con su mamá.

Y cómo sé que las mujeres somos raras también, pero, especialmente, para que Marido no me rete, en el próximo post les contaré las weás en las que me ha tenido que domesticar Marido.


lunes, 27 de enero de 2014

Quiero mi don de vuelta, AHORA.



Me ha pasado una tragedia.

Resulta que toda mi vida, he sido un cuerpo glorioso. No les había dicho, para que no me tuvieran envidia, pero de veritas que era un cuerpo glorioso y mágico:

NUNCA, EN MI VIDA, he tenido caña.

EN MI VIDA.

NUNCA.

(les otorgo unos minutos de silencio para que aprecien la bendición mágica que me fue concedida, probablemente, en vez del don de la fe, porque de este sí que me tocó poquito o más bien NADA).

Hasta el domingo.

Ya sé. Como la envidia los ciega, están pensando que nunca me he curado en mi vida, pero les aseguro que he estado lo suficientemente ebria en varias ocasiones como para tener caña. Pregúntenle si no, a Marido, a quien le da mucha rabia cuando estoy ebria, porque según yo, soy mega divertida, se me ocurren ideas fantásticas, como pegarle y gritar SPANK! mientras estamos "acostándonos"  y me río con mucha gracia de mis ocurrencias, en cambio, él dice que parezco weona loca y me quiere matar. Así que sí, he estado ebria en algunas ocasiones, especialmente en las que he gritado Spank.




 Pero era mágica y no tenía caña.

 Podía hacer todo tipo de mezclas.

Ir a un matrimonio, partir con el pisco sour, seguir con vino, cambiar a whisky y de ahí, pasar a varios vodka tónica. Llegar a la casa mareada como pollo, anclar la patita y quedarme dormida, para despertarme en la mitad de la noche a tomar agua cual náufrago en el mar. Podía ir a un cumpleaños, partir con cerveza, pasar a vino, seguir con menta frappé, seguir con champaña y terminar con vodka tónica, después gritarle SPANK a Marido o pegarle rítmicamente en las zapatillas con mis patitas, haciendo un bailecito de arrastre nortino y gritando ZUUAAAAAA, ZUAAAAAA,





llegar a la casa, apoyándome en las paredes para no sacarme la mierda y morir en el sillón... y al otro día:
MAGIA, porque estaba fresca y hermosa como una flor. Oh sí.



PER- FEC- TA.

Qué dolor de cabeza. Qué dolor de guata. NADA. En mi vida he respetado esa weá del mito de los grados y de las mezclas. Yo mezclo todo con todo, porque era mágica y nunca había tenido caña.

Pero el domingo desperté y, CONCHAMIMADRE el peso de la edad cayó sobre mis hombros. Me dolía la cabeza, la guata, TODO. Pensé que me había agarrado un virus pero Marido me dijo que era caña.

CAÑA.



No sólo mi poto está menos duro que hace 10 años, se acabaron las series de mi adolescencia y también las de mi juventud, como Breaking Bad y Dexter, hechos que me notifican a gritos de la treintena inminente,  sino que, además, perdí mi don.

Este 2014 ha marcado el inicio de mi vejez y estoy cada vez más cerca de la muerte. Así que voy a pedirle a un cura que me haga la extremaunción o como se llame, para irme al cielo y todo, porque seguro el Dios está enojado con esto del blog y me cagó en volada y se robó mi don.

Pero, OYE TÚ, Dios, si estás escuchando, a ti te digo: QUIERO MI DON DE VUELTA, AHORA. 

viernes, 24 de enero de 2014

Secretos de Estado: La Plaga


Esta historia ha sido requerida en numerosas oportunidades.

Me he demorado en contarla, porque hay que hacerle justicia y porque por alguna misteriosa razón, POR LA CHUCHA que he tenido pega en enero.

A nadie le importa que por contar esta historia, parte de mi familia me vaya a desheredar, y, en realidad, a mí tampoco, porque esa parte no tiene nada de plata y mi abuela me regala para todas las ocasiones posibles, una foto de mi madre cuando guagua y por la puta que la quiero, pero por la puta que era fea la pobre.

Esta es la historia del meado.

Es secreto. O sea, la plaga cree que debería ser secreto.

Pero no siempre le hago caso a la Plaga, no.


1-. El Origen 

La Plaga tiene su origen en mi digna y para nada amargada bisabuela, a quien nos referiremos como "Madrecita" porque la viejecilla no quería que le dijeran abuela, porque, como ya señalé, no era para nada amargada. Madrecita era de "provincia" como se decía en esos tiempos y ganó el concurso de la reina de la primavera-mega chópeti, era MUY linda, pero cuando yo la conocí, era viejita y muy arrugada y realmente MUY pero MUY miserablemente avara.

La Madrecita era tan miserable que no nos dejaba sentarnos en sus sillones con nuestros potos infantiles, para no gastarle los tapices. Era tan miserable que nunca nos daba comida ni colaciones infantiles, ni nada, salvo por unas galletas más miserables y viejas que ella, que estaban añejas y seguramente, llenas de arañas. Era TAN pero TAN miserable que cuando íbamos a verla nos pasaba una caja metálica de galletas adentro de la cual atesoraba cadáveres de muñequitas, a las que les faltaban piernas o brazos o cabeza u ojos o pelo, o alguna combinación de todas estas partes esenciales de una buena muñeca que no pretende parecer Chucky, pero ella encontraba que era a toda raja por tener muñecas con las que pudiéramos jugar.




¿Qué tiene que ver la pobre y miserable Madrecita con esta weá del meado, se preguntarán ustedes?

Ella es el origen.

El origen del meado.

Oh sí. Porque esta es la historia de la Plaga y la Plaga es mi familia materna y los genes son marditos y siempre heredas las weás imbéciles, como los pelos en la pera y las piernas gordas, en vez del pelo prístino- delicado y los ojos azules-esmeralda-verdes de tu abuela... ¿en qué iba?

Ah, sí.

La Plaga. A la Plaga les decimos así porque ellos se pusieron así, porque son UNA PLAGA altamente resistente a todo tipo de calamidades y catástrofes naturales. Están en todas partes. A cada rato. Y la madre  de todas las madres de la Plaga es, justamente, la Madrecita.

La Madrecita se meaba. No en un sentido figurado o metafórico y hermoso. No en un sentido de "me meo un par de gotitas, soy delicada y femenina"-me meo. No. La Madrecita se meaba en el sentido de "me corre el meado por las piernas porque tengo tanta risa que no puedo apretar el hoyo del poto"-me meo.

Recreación (y con vestido cincuentero y todo)


Y así empieza la maldición de la Plaga. Porque desde la Madrecita que todas las mujeres de esta infausta familia se mean. Mi abuela. Mis tías. Toditas ellas, incluida mi mamá que en esos periodos pierde su ladytud y excluida una de las gemelas que no se mea nunca y se caga de la risa de sus hermanas que se mean, la muy mala.

Si a estos seres dementes -que son los que se mean- le agregamos a los primos y primas, en total, somos TREINTA Y TRES, como los mineros, porque así de chópetis somos y nos sacamos fotos y les ponemos "estamos bien los 33" porque así de creativos somos.

2-. Morfología del organismo en estudio

Peso: escaso. De preferencia, el IMC debe ser mantenido en los niveles de delgadez extrema, lo que se cumple a cabalidad en el caso de Gemelas, Madre, primas. Tía Concepción y Tía Mayor escapan a este criterio. Tía Concepción lo sabe y dice que se está recuperando de una anorexia, que tiene que comer. Tía Mayor, hace pilates. Mi abuela es mi abuela así que nadie le exige IMC extremos, pero siempre fue flaca y le decía a una de las gemelas y a Tía Concepción que ellas eran "redonditas", lo que, todos sabemos, es solamente un eufemismo para decir GORDA DE MIEEEEEEEEEEEERDA.

El pelaje se caracteriza por ser rucio, ya sea naturalmente o a través de técnicas de mimetización. Se lleva largo o hasta los hombros, con partidura al lado y suelto, liso o con ondas, da igual. En los 80, le llevaba permanente y chasquillas gigantes.

La ropa debe ser de colores fuertes y entallada. Los vestidos, cortos. Las poleras, escotadas. Se prefieren botas con taco en el invierno y terraplenes en el verano. Los zapatos planos están prohibidos salvo casos extremos. El look UDI - Opus Dei es causa de muchísimas burlas y debe ser evitado a toda costa, sobre todo por el color beige. Las que no se visten como la Plaga -como yo- son "especiales" lo que, como sabemos, es solo una forma amable de decir "rara".

Morfología de la Plaga. (esta sección la hice solamente para usar la palabra morfología. Voy a aprovechar: morfología morfología morfología morfología morfología)



3-. Hábitat

La forma más segura de encontrar al organismo en estudio, es ubicar a mis padres. Donde están mis padres, está la Plaga.

 Si mis padres están en Rapel, se podrá ver a la Plaga en Rapel. No se turnan para ir. No. Eso es impropio de una plaga que se respeta a sí misma.  Si estamos en Rapel, están TODOS en Rapel. Los TREINTA Y TRES weones weveándome la vida en Rapel. Felices. Dichosos. Invadiéndolo todo. Meándolo todo.Usualmente, se les puede ver tendidas al sol, en bikini, con anteojos de sol y sombreros gigantes, o en el quincho que mi papá tuvo que agrandar para que cupieran todas, emborrachándose con vino con frutillas que mi papá se levantó a las 7 de la mañana a hacer CON SUS PROPIAS MANOS.



Esto incluye a mi abuela, que cuando ya está demasiado ebria, recibe cualquier weá que quieras pasarle, como, por ejemplo, una mezcla de todos los conchos de alcohol disponibles, que se tomará con gran aspaviento para luego caminar en zigzag a la casa, sacar una empanada de la cocina, envolverla cuidadosamente en una servilleta, guardarla secretamente en su clóset y echarse a dormir.



3-. Comportamiento 

a. Comunicación

El medio de comunicación primordial es un chat de whatsapp para poder opinar en tiempo real, que solamente incluye a las mujeres de la Plaga porque la Plaga es un matriarcado, o, en realidad, una secta mormona que idolatra a mi papá, y ellas mandan y mi papá las manda a todas ellas, porque como muchas son separadas, de alguna forma, mi papá se ha convertido en el cuasi Marido de todas y les da muchos consejos gritados.

La Plaga habla todo el día por whatsapp, de modo que si te descuidas por más de una hora, tendrás alrededor de 237 mensajes de whatsapp sin leer. Sin embargo, se enojan si las despiertas después de las 11 de la noche, porque, durante la noche, la Plaga recupera sus fuerzas.



En la Plaga no hay secretos ni baches de comunicación.
Si prima le cuenta un secreto a Gemela 1, Gemela 1 le cuenta  a Gemela 2 asegurándole que es secreto que no le diga a nadie y blah, Gemela 2 le contará a mi Mamá  diciéndole que es mega secreto, que nadie sabe, mi mamá le comentará a Tía Concepción, diciéndole que no le cuente a nadie, Tía Concepción a la Tía Mayor especificando que es secreto, y listo, ya saben todos, salvo por mi Abuela, porque a ella no le cuentan nada malo y toda las historias trágicas terminan con la frase: "pero no le cuenten a la Güella". Así que mi abuela,  la Güella, vive bajo el convencimiento de que somos una Plaga muy feliz, con vidas rosadas y perfectas, repletas de casitas felices con rejas puntudas blancas y brillantes, salvo cuando alguien comete el error de contarle un secreto a mi papá, porque él sí que es incapaz de guardar un secreto y se lo va a gritar a todo el mundo.

Actualmente, estoy en conocimiento de todas las disfunciones sexuales que han tenido o pensamos que tendrán todos y cada uno de los hombres que han pasado por la Plaga. De qué color específico eran sus cocos. Sé quiénes han tenido hemorroides, quiénes se depilan con láser, quiénes con pinzas; sé a quién le ha salido el punto negro más grande del mundo; a quién se le salió un peo tirando y otras muchas weás que preferiría no haber sabido nunca, porque, enfrentémoslo, hay algo como DEMASIADA información.  Ellas, seguro, también saben todos mis secretos porque en la Plaga el concepto de privacidad es totalmente alienígena y de otro mundo.

b. Expresión Corporal

La expresión corporal de la Plaga es variada y, en general, sumamente descoordinada.

A pesar de esto, la expresión corporal que mejor pone de manifiesto la dicha de vivir determinado momento es mearse.

Ejemplo: Mi despedida de soltera de la Plaga. A alguien se le ocurre la brillante idea de jugar a hacer posiciones de Kamasutra con un globo que hay que tratar de reventar. A la segunda postura, se mearon las dos que estaban intentando hacer la famosa postura. Y una le meó el pelo a la otra. Así que también se meó la Tía Mayor, y otras dos corrieron al baño, a mear. Por supuesto, se terminó el juego. No llegaron al baño.

Ejemplo 2: Matrimonio civil de prima. Gemelas y mi madre entran al baño juntas. Primer error. Madre se apoya en la tina y es tan weona que pasa de largo. Se rompe la cortina. Gemela y Madre se mean. Gemela que no se mea nos va a buscar para que le consigamos ropa a las meadas.


Ejemplo 3: Plaga mayor se va de viaje a Buenos Aires. Llegan al hotel y Gemela 1 dice alguna estupidez que no es para nada divertida, pero todas encuentran que es hilarante.Gemela, Tía Mayor, Tía Concepción, Madre y Abuela se sientan en la vereda y se mean. Los porteros del hotel en que se alojan creen que se están desmayando y las van a asistir. Corre el meado por la calle.

Ejemplo 4: Mi papá está aburrido. Se esconde en el baño y se llena la cabeza con crema de afeitar. Sale. Tía Concepción se mea. Gemela 1 corre al baño. Tía Mayor dice que se puso una toallita Buenas Noches para la ocasión, que se puede mear tranquila. A mi papá le encanta que se meen.

Ejemplo 5: Mi abuela y su prima-mejor amiga somos casi hermanas-Lucila y su hermana real, la Chila, van a probarse pantalones donde una vieja pituquísima que vende. Se meten al baño, muy serias, a probárselos. Pero la Lucila es tan descoordinada que al meter una pata en el pantalón, se cae de poto en la tina y raja los pantalones, mientras mueves las patitas y grita pidiendo auxilio. Por mientras, la Chila y mi Abuela se mean enteras con los pantalones puestos y la vieja pituca les grita desde afuera que ayuden a la Lucila. Tuvieron que comprar los pantalones meados.


c. Expresión Vocal

La expresión vocal más común de la Plaga es "morrrrrtaaaaaaaaal".

 Así, se puede ver a la Plaga tendida al sol, sombrero, anteojos, bikini y copete en mano, revisando la revista Vanidades o revisando fotos en Facebook y diciendo:

- Loréate este hueón-

Al unísono: MORRRRRTAAAAAAAAAL.

-Loréate estas uñas-

Al unísono: MORRRRTAAAAAAAL.

-Loréate a la Marlen-

Al unísono: MORRRTAAAAAAAAAL.

Este rito es religiosamente practicado cada año, durante el Festival de Viña, en Rapel, copete en mano:

- Loréate el vestido de la Bolocco-

Al unísono: MORRRTAAAAAAAL.

-Loréate al cantante de México- (porque sí, la Plaga ve la competencia internacional con el único objeto de llevar a cabo el rito)

Al unísono: MORRRTAAAAAAAAAAL.



4-. Organización del grupo

 Es escasa, pero está claro que las mujeres mandan. Entre ellas, han organizado un sistema de compra y repartición de toallas higiénicas mega gigantes y nocturnas con el objeto de contener las meadas en público. Tía Concepción las compra y las administra. Le reparte una a cada una antes de salir juntas a algún lugar público, pero, por alguna razón que desconozco, esta repartición les causa mucha gracia, así que lo más probable es que se meen antes de ponerse la famosa toalla. También han intentado con pañales de adultos, pero esa weá sí que les causó más gracia todavía.


....
.....
.........

Iba a escribirle un final a este post. Pero es imposible, porque la historia de meados de la Plaga jamás terminará y hay muchas muchísimas weás que les podría y voy a contar más adelante. Así que dejemos este post semi abierto, con la certeza de que habrá muchas más anécdotas idiotas- secretos de estado que compartir, como cuando mi tía entró con el auto por las escaleras de un edificio, o cuando otra de mis tías le meó el auto nuevo a un desconocido. Es un pozo de historias SIN FONDO.

Pero hay una sola cosa que debe quedar clara hoy:

LA PLAGA ES CHÓPETI. NO SE METAN CON LA PLAGA.

lunes, 20 de enero de 2014

Yo tenía un blogcito



Yo tenía un blogcito.

Mi blogcito tenía como varios cienes de visitas diarias.

Pero la semana pasada, el mundo se volvió igual de loco que yo, me fui a acostar y mi blogcito estaba EN TODAS PARTES. Y ya no eran varios cienes de visitas, sino varios miles. MUCHOS MILES. Y el blog le llegó a mi jefe. A gente que no conozco. A gente que conozco y encuentro chópeti. A gente muy rara.

QUÉ MIEDO.

No es que esta fama-viralización-viva internet- temporal no me cause alegría infinita. Me la causa. Incluso los que me repichulearon en los comentarios, me causan alegría, porque, primero, me confirman que la gente está muy loca y enojada y, segundo, si quieren venir a tirar mierda aquí para ser felices, bueno, quién soy yo para impedirlo. Los que me dijeron weás buenas, me causan una alegría HERMOSA. Escribir y que te den golpecitos en la espalda por lo que has escrito, o que te digan que están OCSESIONADOS con tu blog es una experiencia, como diría mi primo, SUBLIME.

Y ya. Pero ahora, tengo que escribir otro post y las expectativas son altas. Yo no soy para nada buena con esto de lidiar con altas expectativas. De hecho, soy horrenda y me tomó varios años con mi loquero superar esta demencia, que todavía se ve reflejada en mis sueños repetitivos en que vuelvo al colegio y CONCHAMIMADRE se me ha olvidado entregar el trabajo de religión a tiempo y no di la prueba de química, DE QUÍMICA POR LA MIERDA.

Así que ahora, cuando me siento a escribir, pongo mis deditos de uñas rojas-esmalte carcomido por la vida- sobre el teclado. Y empiezo:

Entrando en trance espiritual.


"Mis cumpleaños están malditos. No en un sentido "la raja-todos me aman-malditos". No. Sino en un sentido miserable..." AAAAAAAAAAARRRRRGH esta weá está como el hoyo.

DELETE - DELETE - DELETE



"Marido está haciendo yoga conmigo...." PICOOOOO a quién le importaaaaaa. DELETEDELETEDELETE.



"Cuando era un alma inocente e infantil, yo estaba convencida de que me iba a casar con Michael Jackson. Y como no cualquiera es digno de casarse con un hombre como éste - pensaba yo - hay que hacer mérito, me voy a suicidar, nunca más voy a poder escribir nada, MUERTE PARA MÍ. MUERTE PARA EL BLOG. SE ME ACABÓ EL TALENTO Y LA INSPIRACIÓN.



Ayer me tomé el medio Starbucks con leche de soya, porque el Dios es muy malo y soy intolerante a la lactosa, y no puedo comer chocolates, aunque la leche de soya del Starbucks es a toda raja. Y me senté frente al computador con OPTIMISMO, ALEGRÍA y ENTUSIASMO.

Escribí como cuatro post. Uno tras otro, en un vómito de información cafeínica (palabra real). Y ahí caché que se me había quedado mi mouse mágico para dibujar en la oficina. Así que ahora estoy mega y para nada esquizofrénicamente convencida de que esta weá es una señal de que la mierda que escribí no es más que eso: UNA MIERDA.

Y Marido no ayuda en nada, porque se cree fan del blog y no le gusta "arruinar" los post leyéndolos antes de que estén publicados. Uds. creerían que esto tiene altos beneficios, como, por ejemplo, poder escribir todo lo que se me ocurra sobre mi suegra, pero la weá ESTÁ PROHIBIDA y por la puta que les podría contar weás divertidas. MUCHAS weás divertidas que nunca sabrán, por culpa de Marido.

Y mis amigos me preguntan: "Oye, ¿y de qué se trata el próximo post?"

CHUCHA. No sé.

Y mis tías que se mean me llenan de whatsapp tipo: "TE PROHÍBO escribir sobre que nos meamos. Mis amigas de por aquí creen que yo soy muy señorita y bien portada". Pffff, SEGURO.

Y otros amigos me miran taciturnos, y balbucean: "Yo todavía no aparezco en el blog".



Y otros, los peores, que me dicen "escribe sobre cuando te fuiste de luna de miel", "escribe sobre mi mamá, es súper divertida", "escribe sobre NO ESTOY ESCUCHÁNDOTE, MUÉRETE, HAZTE TU PROPIO BLOG.




Confieso que esta última semana, como que no me ha pasado nada. Todo ha sido parejo y latero, no hay nada que contar, salvo que mis Bichos me sacaron el codo mientras paseaba, porque soy hiperlaxa y mis articulaciones dan vueltas mágicas, tienen súperpoderes y se salen como las de la mujer elástico, así que no pude tipear por unos días.

LISTO. Nada más. Así que me paso todo el día mirando a Mis Bichos, a ver si hacen algo divertido que contar, los miro fijo, tratando de pasar piola, pero ellos me cachan altiro, los muy malos, y me mueven  sus colas ridículas y me miran fijo también, y nos miramos fijo harto rato, después les da nervio y me babosean entera.



En eso estaba ayer, camino a la casa de mis papás que estaban fuera de Santiago, a piscinear, felices en el auto, sapeando todo el rato a mis Bichos. De pronto, así de la nada, suena mi celular. Y, cáchense esta, lo contesté:

-Buenas tardes, Sra-

-Hola-

-La llamamos de ADT-

CHUCHA, me voy a hacer caca de miedo. Además que mi casa no tiene alarma.

AAAAAh, es la de mis papás, que nosotros estamos "cuidando" porque mi papá vive bajo la convicción de que Chile es como un ghetto donde vive la mafia italiana, todos los narcotraficantes del MUNDO y muchos asesinos en serie, de modo que apenas uno pone un pie en la calle o deja la casa sola, te asaltan-roban-violan-matan.

GULPT.

-Señora, sonó el botón de pánico en la casa-

OH OH. Me cago. ¿Para qué me dicen? Yo no pienso ir. Que se roben TOOOODOOOOO. Soy totalmente desprendida y no materialista, mi ropa está segura en mi casita.

-Llamamos a la casa y nos contestó una persona que no se quiso identificar. Nos dijo que estaba muy ocupado-

OCUPADO ROBAAAAAAAAANDOOOOOOO.

Y me cortaron y me dijeron que todos los pacos de la ciudad iban a la casa de mis papás a cachar. Pero ahí a mí me cayó la teja porque soy muy inteligente. Resulta que mi primo, el del sublime, se está quedando en la casa de mis papás y siempre le pasan weás raras, como atravesar caminando una ventana, y otros muchos accidentes imbéciles. Así que lo llamé.

-Aló, Felipe-

-Aló-

-Oye, ¿apretaste el botón de pánico?

-Aaaaaaaaaah - dijo él- Creí que era el control del portón eléctrico. Le estaba tratando de abrir a la gemela número 1 que es nuestra tía-

- Ya, pero es que llamaron los de ADT y contestó alguien que no se quiso identificar- le dije yo, porque si me estuvieran robando, los ladrones me obligarían a decir que no pasa nada, que es solo el portón, entonces apliqué mi plan de pregunta confirmativa de que no estamos en situación de emergencia.

-Ah sí, po. Fui yo. Me llamaron y no les entendí bien, así que les dije que me llamaran en un rato, porque estaba muy ocupado.

QUE ME LLAMARAN EN UN RATO PORQUE ESTOY MUY OCUPADO.

A LOS DE ADT. 

MUY OCUPADO APRETANDO EL BOTÓN DE PÁNICO.

¿La dura? ¿La dura, Felipe?




jueves, 9 de enero de 2014

Weás arbitrarias que me enseñaron los pitucos



Como bien dijo una de mis lectoras preferidas, mi familia se encuentra dentro de esa dudosa y borrosa línea que separa a los "pitucos" de "los otros", "el resto", "las personas" (o, por lo menos, ellos aseguran que estamos dentro de la línea, porque en Chile todos nos creemos descendientes de nobles españoles aunque todos sabemos que el gran Chipamogli (Q.E.P.D) es mucho más cercano a nuestra realidad).


Familia tradicional-pituca- colores pasteles-pelos semi claros-corbata oscura. 

Pertenecer al pituquerío tradicional- descendientes de españoles, es una weá muy rara y que tiene varias consecuencias nefastas como, por ejemplo, estudiar en un colegio privado de monjas o, al menos, mega religioso, porque esa es la weá que se usa y se ha usado siempre y hasta tu bisabuela fue al mismo puto colegio. Y, obviamente, tus amigas del colegio también serán pitucas-pelolais-católicas y en la universidad serás también la pituca-pelolais, lo que produce que, inmediatamente, te fichen como católica (jesuita, opus dei o legionaria, porque, al parecer, los otros movimientos católicos son flaites, no se acostumbra ser evangélico y es muy de "clase media aspiracional sin valores que vive, OJO, en Providencia", ser ateo) y mega facha-quizás pinochetista, mátenme.

Además, los pitucos tienen una serie de reglas sin sentido y completamente arbitrarias que te obligan a respetar, porque si no las respetas ya no serás uno de ellos, como si a alguien le importara, pero ellos creen que te importa más que la cresta. ¿A qué clase de imbecilidades regludas tienes que atenerte? Se las cuento a continuación:

1. Jamás dirás "te amo", porque es chulo y de flaites, con cueva puedes decir "te quiero", y si realmente amas a una persona, bueno, dile "te quiero mutcho". La idea detrás de esto es que los pitucos no tienen sentimientos demasiado intensos, nada los perturba ni despeina porque son pitucos, y, seguramente, frígidos.

2. No se dice tirar. No. Es ordinario. Tampoco se dice "hacer el amor", es siútico, categoría que es casi peor que ser designado como ordinario. Ni se te ocurra decir "tener sexo", porque usar la palabra "sexo" en público es una rotería. Lo correcto es decir, siempre que las circunstancias y el contexto te lo permitan (o sea, siempre y cuando estés con tus amigas más cercanas en una reunión completamente femenina, en que, además, de preferencia, estén todas casadas o sean vírgenes) "acostarse".

Sí. No sé qué clase de idea tienen los pitucos sobre el sexo, pero, aparentemente, es lo mismo que "acostarse", lo que, obviamente explica por qué a la mayoría de las mujeres pitucas chilenas no les gusta "acostarse con su marido", en circunstancias de que si tiraran o culiaran, se volverían loquillas.

* Ojo: en sectores extra conservadores, no se dice acostarse tampoco, sino que se utiliza un gesto weón con las manos y cara de compungida para referirse al sexo. Así:

Pituca diciendo tirar. Recreación.


3. Las palabras vagina, pene y clítoris no existen, no se usan, no se dicen, son muy feas y ordinarias. A su vez, "zorra" o "pico" también son palabras que una señorita debe evitar, pero el caballero pituco sí que está autorizado para usarlas. Así, las señoras de bien usarán las palabras "pirulín" o "pirula" y para las niñitas, "el popó de adelante" y nada más, porque, claramente, no tienen ni idea de dónde está el clítoris y si la vagina es o no lo mismo que la uretra, así que, como es todo muy confuso allá abajo, lo designan con un nombre que abarque todo: "el popó de adelante".

Cómo alguien podría intentar tirar usando este tipo de lenguaje es una weá que me abisma: "Se te paró el pirulo" o "Tócame el popó de adelante" son frases que nadie puede pronunciar sin reír y llorar al mismo tiempo, aunque todos sabemos que los pitucos de verdad no hablan durante el sexo, oh no, eso lo hacen los rotos que llaman al Rumpy.

4. Saliendo del tema sexual, existen también una serie de palabras prohibidas que debes evitar utilizar, aunque la palabra que DE VERDAD deberíamos usar pero no se usa porque es de rotos, sea la correcta. Así:

- Se dice pollera, no falda, aunque las dos weás sean la misma estupidez.
- Se dice "té" no "once", aunque el té sea un lipton y "once" cualquier weá que quieras comer.
- Se dice "comida" y no "cena" porque "cena" es de siúticos y todos sabemos el lugar destinado para este tipo de persona.
- Se dice teatro, no cine, y las abuelas dicen biógrafo, porque usar la palabra correcta CINE es totalmente innecesario en nuestro país, en que todos escribimos a toda raja y tenemos un índice de comprensión de lectura altísimo.
- Se dice "buzo" y JAMÁS "salida de cancha", salvo que pertenezcas al pituquerío de regiones que, por alguna razón que desconozco, está autorizado para decir "salida de cancha".
- Se dice "tomar desayuno" no "desayunar". Esto último es muy réquete ordinario, ampáreme quien pueda porque no tengo idea por qué.
- Se dice "enfermarse", no "menstruar" ni "la regla" ni "el periodo". "Enfermarte", porque somos mujeres y es muy ordinario hablar de las weás que de verdad le pasan a tu cuerpo así que ni se te ocurra decir que estás menstruando. No. ESTÁS ENFERMA.
- Se dice "esperando guagua" AY DE TI que digas "embarazada", eso se usa para los perros y "preñada" no se usa nunca, porque somos pitucos e inventamos nuestro escaso vocabulario para dejar a los flaites fuera de nuestro hermoso mundo.
- Se dice "toallita", no "toalla higiénica"; "matrimonio", no "casamiento; "señora," no "dama"; "galla/o", no "chica/o"; "buenmozo", no "guapo"; "lindo", no "hermoso"; "adiós" o "ta tá", no "chao"; "Pascua", no "Navidad"; "tomar", no "beber"; "poner", no "colocar"; "cubiertos", no "servicio","convidar", no "invitar"; "traje", no "terno"; "Miss" no "profe"; "profesor", no "profe"; "computador", no "computadora"; "salchicha", no "vienesa"; "canción", no "tema"; "patas", no "calzas";

MORÍ. 



5. La madre. La madre es una figura muy significativa para el pituco tradicional: no sólo es una mujer de bien-dueña de casa, sino que representa a la Virgen María y la Sagrada Familia (mi mamá, para NADA) y si, horror de horrores, alguno de sus retoños es gay, la culpa se la echarán a ella.

Resulta que los pitucos jamás se refieren a su madre como "mami" ni "mamita", aunque tengan 3 años y lo hayan escuchado en la tele, porque si osan dirigirse a su mamá en público como "mami", la madre en cuestión procederá a retarlo y luego explicarle que solamente "los rotos dicen mami", y que el hecho de que él sea un infante con ganas de manifestarle el amor a su madre a través de las palabras, ni cagando lo autoriza a hablar como ordinario, no, señor.

Ahora bien. Esto de la madre es bien complejo. Además de lo anterior, todo buen pituco sabe que para referirse a su propia madre ante terceros -sean estos parte o no de la familia- hay que decir "la mamá". Decir "mi mamá" devela tu baja condición social, de modo que, aunque estés hablando con tu jefe en una comida, a tu jefe le dirás "lo que pasa es que la mamá está enferma" y como en este país muy poco segregado y más igualitario que la mierda, lo más probable es que tu jefe sea también algún tipo de pituco, le parecerá de lo más normal que digas "la mamá", y entenderá que no te refieres ni a la Virgen María ni a su mamá, sino a la tuya propia.

6. Siguiendo con la familia, los padres también deben saber cómo referirse a sus hijos y como referirse el uno al otro, lo que da lugar a una nueva serie de complejas reglas que debes aprenderte si quieres que todo el mundo cache que eres un pituco de tomo y lomo:
- Ante terceros, puedes referirte a tus hijos, en general, como "mis hijos", pero a las mujeres te referirás como "las niñitas" y a los hombres como "los hombres", jamás como "los niñitos", porque es ordinario y los hombres siempre son hombres, viva el machismo.
- Para llamar a tus hijos, ya sea en público o en la intimidad del hogar, JAMÁS usarás el vocablo "hijo" o "hija", es decir, no puedes gritar, por ejemplo "hija, a comer!!". NO. Eso infringe la regla básica y para nada oculta de que no puedes usar las palabras correctas, so pena de parecer ordinario. Llámala por su nombre, que probablemente es cristiano y empieza con María.
- Entre cónyuges, la cosa también es difícil. La mujer debe referirse a su cónyuge como "mi marido", FIN. No hay otra posibilidad, porque no hay nada más siútico que decir "mi esposo". Por su parte, el hombre se referirá a su cónyuge como "mi mujer" o "mi señora", y NO como "mi esposa", porque es siútico y todos sabemos que la mujer es del hombre y no al revés, así que ni se les ocurra referirse al susodicho como "mi hombre". MANSA CAGADA.

7. La GCU. Esta extraña sigla se refiere a "la gente como uno", es decir, a los pitucos como uno, dejando afuera al "resto", a "los rotos" a "los flaites" a los "rotos con plata", "los siúticos", "los arribistas", en resumen, a las PERSONAS. Así, si fuiste a la playa y te pareció que estaba llena de "rotos", dirás "oye, en la playa había puras personas, cero GCU".

La "GCU" es la gente a la que los pitucos quieren tener como familia, como maridos de sus hijas, como esposas de sus hijos, como jefes, como compañeros de golf, etc. El resto, ojalá se quede en su casa viendo tele y no ose contaminar con su presencia las playas, calles y malls de este país, salvo por Pinochet que era clase media y por eso la Lucía lo odiaba.

Hay más... que los pitucos no comen mayonesa, que los pitucos no toman tal o cuál bebida, un caudal infinito de imbecilidades por respetar.

Por eso, los pitucos están locos, son raros.

Algunos son raros-locos fomes...



y otros son raros- locos-divertidos y ya no tan tradicionales, que no van a misa los domingos, tienen familiares impresentables como el Lucho, no usan colores pasteles y se mean en todas partes, como mi familia.

Mi familia y mis tías-familia que se cuelan a todo y después se mean. 




¿Entienden ahora?






martes, 7 de enero de 2014

Mi mamá es muy lady



Si yo estuviera caminando así por la vida, y pasara un NN corriendo por el lado y me gritara PIENSA EN TU MAMÁ, PIENSA EN TU MAMÁ AHORA.

AHORA.

Mi mamá se vería así:




Aunque ya no se ve así para nada. Sus anteojos de sol no son así. Y no, no usa anteojos de sol todo el tiempo. Tampoco tiene esos aros antiestéticos ni se hace la permanente. No tiene chasquilla y es mucho más rubia y ya no se pinta los labios fucsia. Tampoco está tan bronceada por el sol. Pero yo la veo así. Así como ella era en los 80. Gran y antiestética época que me permitirá burlarme de mi madre por el resto de mi vida.

Mi mamá es muy lady. No es pechoña. OH NO. Pero sí es muy lady y no dice ni poto. NI POTO. O era. Porque con la edad, la verdad es que se ha ido degenerando un poco. Pero en la gloriosa época en que usaba permanente y anteojos de sol fosforescentes era mega lady y responsable.

Y yo nunca he sido lady como mi mamá, no. Yo siempre he tenido ideas macabras que considero chópetis pero son muy poco lady.

 Como cuando mi papá nos dejó en el auto cagadas de calor y me dio tanta rabia que me sequé toda la transpiración en su asiento y obligué a mi hermana del medio linda que sí es lady, a hacer lo mismo. Y le dejamos todo el asiento transpirado porque la venganza es dulce y hermosa.


Como cuando mi mamá nos llevó a comprar uniformes al Parque Arauco.  Y no teníamos aire acondicionado y nos cagábamos de calor. Así que le rogué por un helado, y como mi mamá es muy lady, nos compró uno de agua, porque los con crema le parecen un insulto a la vida sana. Pero, como dije, no teníamos aire acondicionado. Y mientras mi mamá cantaba TURN AROUND, BRIGHT EYYYYES, EVERYNOW AND THEN I FALL APART. AND I NEED YOU HERE TOOONIGHT, a nosotras se nos derretía el helado de naranja sobre los tapices del auto lady de mi mamá. Pero yo soy a toda raja, así que le dije a mi hermana del medio linda que sacara la cabeza por la ventana y se comiera el helado ahí. Y yo hice lo mismo, con el pelo y el helado al viento, pero no contemplé algunas variables fundamentales que apuntaban a la dirección en que las gotas de helado volarían.



Cuando llegamos al Parque Arauco, mi mamá abrió la puerta y estábamos así:



Y como ella es muy lady, nos devolvió a la casa y nos prohibió comer helados afuera de la ventana y no dijo ni por la puta. Yo, en cambio, habría dicho algo como POR LA RECHUCHA, CABRAS  WEONAS, DEJARON LA CAGÁ CON LA IDEA IMBÉCIL ESA, VAMOS A COMPRAR UNIFORMES PEGOTES NO MÁS.

O, como tengo intereses altamente científicos y relevantes para la humanidad, como cuando se me ocurrió que era una GRAN idea pesar una sandía en la pesa del baño. Y recluté a mi hermana del medio-linda, y cada una iba abrazada a un extremo de la sandía, moviéndonos con mega cuidado, porque pesaba como 3 veces lo que pesábamos nosotras en ese entonces, y seguimos avanzando, llegamos a la pieza de mi madre, que tejía y veía teleseries brasileras en su cama, y, de repente, zuácate, que la sandía ya no estaba en nuestros brazos sino que se había reventado en la alfombra. Y mi mamá es tan lady que nos dijo:





-Limpien-

FIN. Nada más. No dijo CABRAS WEONAS, LES DIJE, MÁS ENCIMA ESTA PIEZA ESTÁ ALFOMBRADA PORQUE ESTAMOS EN LOS 90, Y TODO ES MUY ANTIESTÉTICO. NADA.

Porque mi mamá es muy lady. Y seguramente por eso, come muy poco y de muy pocas cosas, todas las cuales suman como 0,5 calorías en total, porque arruga la nariz ante las frituras y los postres. Excepto cuando está borracha ladymente con champaña, porque ahí se come todas las tortas, gorda lechona.

Salvo cuando hay bichos. Ahí ni cagando es lady, sino que entra en pánico y sale corriendo y chillando, sin importarle quién se encuentra en su camino ni a quién tiene que empujar para salvarse. DA MIEDO. Menos miedo que el bicho en cuestión, pero da miedo. Da tanto miedo, que el cuidador de Rapel llegó corriendo y portando un palo para golpear a los violadores... pero era mi mamá gritando, porque se le había parado un pololo en el pelo.

Y no la culpo. No. Porque los pololos tienen las patas ultrapeludas y se quedan pegados, conchamimadre, mi corazón se acelera de solo pensarlo PÁNICO.

Pololo. FOR REAL.


Así que cuando la semana pasada ella gritó para nada histéricamente:

-TENGO UN POLOLO EN EL PELOOO?,TENGO UN POLOLO EN EL PELO!!!!! SÁCAMELO, SÁCAMELO, SÁCAMELOOOOOO- y se acercó a mi hermana para que la rescatara.

Pero mi hermana del medio linda gritó:

- NOOO, SALE, SAL DE ACÁ, NO ME TOQUES, ME TOCASTE, ME TOCASTE, DÓNDE ESTÁ, DÓNDE ESTÁ, LO TENGO YO, ¿VERDAD? LO TENGO YOOO - Y la empujó y se fue a refugiar a la casa y pasó muy cerca mío, ME ROZÓ.

Así que yo grité:

- POR LA PUTA, ME CAGO, DÓNDE ESTÁ, DÓNDE ESTÁ EL BICHO, LO TENGO EN LA ESPALDA LO TENGO EN LA ESPALDA - y entré corriendo a la casa a esconderme.

Y llegó entonces el cuidador con el palo. Y mi papá gritó-dijo:

- PARECEN WEONAS CON LA WEÁ DE LOS BICHOS, WEÓN-





Pero ya estábamos todas escondidas. Menos mi hermana el concho.

Ella es la única valiente.




viernes, 3 de enero de 2014

Odrse, tebgo seis bicles en la borsca

 Qué onda el calor.

QUÉ ONDA.

No hay refugio seguro para estas temperaturas extremas. Qué está haciendo el Dios en lugar de regular los termostatos del planeta es una pregunta que no puedo responder. NO PUEDO.

Es tanto el calor, que prefiero venir a trabajar para refugiarme en mi oficina con aire acondicionado en vez de quedarme en mi casa, sufriendo calor infernal y transpirando y estoy MUY mañosa.

Por eso, ayer, mi marido me obligó a ir al cine.

Yo no quería ir, porque tenía calor y me da vómito el olor a poto mezclado con cabritas que hay en las salas de cine. Pero me prometió que me invitaría al prime-mega lujo lleno de aire acondicionado, así que le dije que bueno, pero que además me comprara unas cabritas dulces que me hicieran feliz.

Así que partimos al Costanera MegaCenter, que estaba repleto.  Siempre está repleto y parece un pene gigante. No el mall. Las oficinas. En fin. Íbamos en el megadécimo piso, camino al cine, cuando de repente, vi algo mágico, algo con lo que siempre había soñado, siempre: UNA TIENDA DE DULCES MÁGICOS LLENA DE AIRE ACONDICIONADO, así:




No estaba Johnny Depp. No. Pero estaba lleno de oompaloompas gritones con sus madres, robándose todos los dulces y yo también necesitaba comprar. Así que saqué una bolsa mágica ziploc con estrellas, y dancé entre los contenedores mágicos de dulces, sacando con una cuchara mágica y metiendo
en mi bolsita. Los oompaloompas varias veces se interpusieron en mi camino, pero pude derrotarlos, aunque me superaban en cantidad.

Y le llevé mi bolsita a Marido, y él pagó, y no sé cómo, pero resulta que había medio kilo de dulces en mi bolsita, y todos los oompaloompas me envidiaban porque sus mamás solamente les habían permitido comprar 100 gramos.

MUAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.





Marido me advirtió que no me comiera todos los dulces-todosjuntos-toditos porque me iban a hacer dormir mal, que el exceso de glucosa y otros mitos urbanos que en mis oídos sonaron dubi dubi dubi yadadadada. Pero no le hice caso, porque yo soy grande y puedo tomar mis propias decisiones, y me había dado calor de nuevo.

Así que nos fuimos al cine y además le pedí porfavorcito que no fuera malito y me comprara unas cabritas dulces para la película. Luego, me dispuse a disfrutar en mi sillón enorme, con las patas paradas, mucho aire acondicionado, una bolsa de cabritas y una bolsa de 1/2 kilo de dulces.

Y empezó la parte esa en que el cine te muestra qué otras películas van a dar y cuándo, y te hace creer que son buenas, pero, a veces son malas, así que mejor, me metí un chicle de pelota rosado a la boca.

Y en el segundo adelanto, me metí otro.

Y en el tercero, ya estaba engolosinada porque nunca había tenido tantos chicles en mi boca y seguro había espacio para más, y mastiqué un tercero, un cuarto y un quinto. Podía hacer globos enormes y todavía había espacio para una sexta pelota:

-ODRSE, TEBGO SEIS BICLES EN LA BORSCA- le comenté a Marido.



No me pescó y el chicle empezó a ponerse malo, y no tenía dónde botarlo, así que lo pegué secretamente a un lado del envase de cabritas y lo tapé con una boleta de supermercado, para que no fuera tan asqueroso.

Procedí, entonces, a probar los dulces mágicos de mi bolsita.

Marido feliz, no sabe lo que está pasando a su lado.

A los 30 minutos, ya no había dulces, salvo por los porotos que eran pérfidos y una tula enorme y rosada con relleno rojo que tenía gusto a condón  plástico. Así que me comí las cabritas, que ni cagando estaban tan buenas como esperaba, les faltaba crujiente y eso me da mucha rabia, pero me las comí igual.



22:30:






23:00




Cuando llegamos a la casa, me encontraba total y completamente inhabilitada físicamente para otras (cof cof) actividades (cof cof) de jueves por la noche.

Marido me odió.

Pero seguro el calor me frió las neuronas y ni cagando es mi culpa. Eso sí, pude percibir con certeza dos weás:

1. Ni cagando estoy capacitada para ser madre y controlar las cantidades de glucosa ingeridas por mis oompaloompas. NI CAGANDO... porque tebgo seis bicles en la borsca.

2. La película, Blue Jasmine, era a toda raja.