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jueves, 24 de abril de 2014

El postulante pródigo que no conoce al buen samaritano y se quiere morir, pero también, quedar en la universidad

* Este es mi último post de la vida. No. Mentira. Es el último hasta dos semanas más, porque me voy de vacaciones y no tendré internet. Pero volveré, de preferencia, bronceada y con nuevas ideas. 

Ya les conté que quedé en Columbia. También quedé en otras universidades a las que postulé. Pero este post no se trata de eso. No. No se trata de la alegría hermosa que causa haber quedado en una de las universidades a las que postulaste. PARA NADA.

Este post se trata de la miseria del proceso de postulación, en que tienes que llenar como cien mil formularios, coleccionar cientos de papeles y escribir tus personal statements o declaración de intención o lo que sea Y TE QUIERES MATAR.

De eso se trata este post.

Empecemos por:

1.  LSAC

Tal vez tú te quieres ir a Inglaterra. Yo no, porque la política de la Unión Europea es muy anti mascotas y ponen cien mil problemas para que entren mis Bichitos. Así que postulamos a Gringolandia.

Para postular a Gringolandia, tienes que hacerte una cuenta en LSAC.org. Llenar miles de datos y pagarles muchos dólares y ellos le mandan tu postulación ordenadita a las universidades que tú quieras. Es casi mágico, si no fuera porque llenar formulario tras formulario es una excelente forma de gatillar un trastorno psicótico.



Y eso que LSAC es la parte fácil. La piola. La hermosa.

2. El personal statement

Capaz que tú fuiste más inteligente y postulaste a puras universidades españolas, pero yo no. Postulé solamente a universidades gringas SPEAK IN ENGLISH, MY FRIEND.

Y todas las universidades gringas te piden algo así como un personal statement, que, en simple español, es un ensayo o la respuesta a una pregunta. Parece muy fácil, pero en realidad ESTA ES LA PEOR PARTE.

Tú creerías que tu ensayo puede ser libre, qué fácil, qué hermoso, seguro hago UNO y ese me sirve para todas las universidades a las que estoy postulando, porque soy weona y todavía creo en los milagros de la vida. NO.

Cada puta universidad te pide weás distintas, lo que hace que si estás postulando a 5 universidades, tengas que contestar las siguientes cosas:

1. Por qué quieres estudiar en esta universidad y cómo se relaciona con tu carrera hasta ahora en, no sé, 500 caracteres.

Y uno piensa, MUY FÁCIL, hasta que empiezas a escribir en inglés, no te salen las palabras que te imaginas deberían salirte y NO TIENES IDEA POR QUÉ estás postulando a esta universidad y no a otra, y, lamentablemente, NO sirve decir "es que es muy güena, está re arriba en el ranking".

NO.

Hay que inventar e investigar weás como que su programa en pichulitas de venado es muy bueno, porque estudian el venado holandés y está el Profesor Poponopulus, que en tu vida has escuchado, pero como lo buscaste en google, sabes que el weón se dedica al estudio de las pichulitas de venado holandés, e inventas que lo has amado toda tu vida y que te leíste TODOS sus libros. MENTIRA.



Lo cierto es que pusiste en Google "mejores universidades gringas", sapeaste el primer ranking que encontraste y postulaste a las 5 de más arriba. FIN. (Salvo por Marido, que hizo un estudio comparado de cada facultad de derecho del mundo antes de decidirse por las mismas que yo).

2. Cuál es tu agenda de investigación para los próximos CINCO AÑOS de tu vida.

Ah, obvio. Espérenme, mientras voy a buscar mi AGENDA DE INVESTIGACIÓN, que, OBVIAMENTE, tengo guardada en uno de los cajones de mi escritorio.



No.

Espera.

En verdad, son CINCO agendas, una por cada año, porque soy una sociópata tan desquiciada que he planificado los próximos cinco años de mi vida, con lápiz pasta azul  y letra manuscrita.


O NO.

¿¿¿QUIÉN TIENE UNA AGENDA DE INVESTIGACIÓN??


En cinco años más capaz que tenga dos hijos y una guata de delantal enorme. Capaz que viva en el campo con muchos perros. Capaz que me haya tatuado DEJEN DE WEVEARME en la frente. ¿Cómo podría saber cuál es "mi agenda de investigación?

No puedes decir algo así como "los derechos humanos", porque tienes que llenar MEDIA página  con tu puta agenda de investigación, así que dale no más, a inventar de nuevo: "Mi agenda de investigación -palabra que estoy usando por primera vez en mi vida, pero que voy a fingir que vengo usando hace años- se relaciona con el crecimiento exponencial de las amapolas en el campo y cómo eso destruye el hábitat de los caracoles rosados, los que se ha probado que tienen propiedades anticancerígenas NO TENGO IDEA LO QUE ESTOY ESCRIBIENDO, pero voy a poner acá palabras como teoría moral, libertad personal, derecho, filosofía, listo, llegué a la media página".

3. ¿Cuáles son tus objetivos a corto plazo y a largo plazo (10 años) en tu carrera?

Eeeeeeeeeeeeeeeh. A corto plazo: estudiar en tu universidad. A largo plazo... ¿No morirme ahogada por una pila de mi propia ropa que olvidé colgar en el clóset?



4. Señale un problema legal que Ud. aprecia en su país, porque queremos wevearte y hacerte escribir palabras difíciles en inglés. Luego, proponga una solución.

Y después, péguese un tiro, pero ANTES, llene DOS páginas con todo esto. La raja. Porque obvio que uno se pasa la vida meditando sobre los problemas legales que tiene Chile y proponiendo soluciones dignas de ser escritas y que ni cagando son algo así como: MATAR A LOS QUE ESTÁN EN DESACUERDO CONMIGO.


Reprobado.

NO.

Tu solución tiene que ser seria -dificultad número 1-, jurídica -dificultad número 2- y EN INGLÉS. Así que te machacas la cabeza y lees cosas, si eres Marido. Si eres yo, buscas en todos los ensayos e investigaciones que hiciste en la universidad y adaptas uno de esos al número de caracteres que te pide la universidad. Hasta tiene pies de página. Seguro sorprendes a los gringos.

5. Describa alguna ocasión en que se le haya presentado una gran dificultad y Ud. la haya superado y cómo la superó , así que no meta las patas y llene TRES PÁGINAS.

Sería ideal para esta pregunta haber superado una dificultad hermosa. Como, por ejemplo, que tu papá fue detenido injustamente y tú, con tu tenacidad, lo sacaste de la cárcel y diste a conocer un fraude millonario que involucraba a importantes políticos y luego, se creó una fundación en tu nombre.


O, quizás, en tu vuelo a Tailandia, se cayó el avión, y, aunque estabas herida y aterrorizada, organizaste a los sobrevivientes y construyeron una comunidad que le ganó a Dharma Initiative, para después conquistar Júpiter  Saturno y crear una base espacial.



O, a tus tiernos cinco años, tu madre murió al frente tuyo, lo que dio origen a un severo estrés post traumático que te impedía salir a la calle o ir al colegio. Sin embargo, estudiaste por ti misma durante 6 años y descubriste la cura al cáncer, lo que te permitió salir por fin de tu casa, a los 11 años.

Sin embargo, lo más probable es que tu dificultad superada sea algo así como:

"Una vez fui al Starbucks, y no sabía si pedir un Latte con soya o un Caramel Machiatto, pero luego de ponderar las necesidades de café que tengo en mi vida, pedí los dos".

Y esa weá NO SIRVE. Así que piensa en las cosas malas que te han pasado en tu vida y que, obviamente, no has podido solucionar, e invéntales una solución hermosa que deje contentos a los gringos, usando palabras como liderazgo, innovación y creatividad.

6. Describa algún momento en su vida en que haya tenido capacidades de líder y otras habilidades blandas que valoramos mucho y que vamos a medir según la porquería que nos cuente en este otro ensayo que le estamos pidiendo y llene TRES PÁGINAS.

Haber sido presidente de curso en cuarto básico, NO CUENTA. No. Tampoco cuenta ser la que divide las cuentas en los restaurantes cuando somos más de cuatro personas. Y lo peor, es que yo ni siquiera soy esa persona,  porque estoy totalmente incapacitada para usar la calculadora de mi iphone. No sé ni dónde está. Ni cómo se usa.

Y aunque supiera, no serviría para mi ensayo.

Para aquellos simples mortales, como yo, que no hemos creado una fundación para las criaturas en desgracia, esta pregunta es sumamente capciosa.

Y no. Ser el líder de la manada NO CUENTA.


3. La espera

Una vez que ya mandaste tus papeles, sientes alivio infinito y queda solamente esperar un par de meses por los resultados, meses que puedes pasar haciendo esto:


O, como otros, no voy a decir quién, con el dedo pegoteado al botón de actualizar durante HORAS:


4. La decisión - Becas Chile.

Ya. Quedaste en 4 de 5. En una te dan beca, en la otra no, en la otra menos beca, en la otra no quedó tu pareja, ahora tienes que decidir y luego, BIENVENIDO A BECAS CHILE. *proceder a llorar y golpear la cabeza contra la pared*

Y empieza todo de nuevo, ahora en español, y es posible que tu marido -sobre todo si es el mío- te llame cinco veces al día para preguntarte si llenaste tal o cual formulario, que cuándo vas a escribir tu ensayo, que si le preguntaste a fulano si había que postular así o no sé cómo, y los recomendadores y TE VOY A MATAR DÉJAME EN PAAAAAAAAAAAAAAAAZ.

Probablemente, entonces, te llegará un Whatsapp de tu marido, diciendo:

22:45: Acuérdate de preguntarle a Pepito si te puede recomendar.

Y lo peor de esto es que a las 22:45 tú estabas así:


Y tu marido estaba así:







martes, 22 de abril de 2014

La Maldición



Mis cumpleaños están malditos.

Siempre me pasan weás el día de mi cumpleaños. No weás como oooh qué la raja la weá-sorpresa-soy feliz, sino weás del tipo enferma en cama con fiebre;



Expololo abandona mi cumpleaños por ir al de otra persona-ni siquiera era su amigo-escándalo interno;



Universidad desde las 8 am hasta las 11 pm, cuando llegué a la casa, mi mamá es la única despierta;


Perro de mi hermana del medio linda se mea sobre mi vestido de fiesta de 15 UN DÍA ANTES,  etc.


Corría algún año indefinido de mi juventud pre-veinticinco años, y decidí celebrarme el cumpleaños, porque desafiar al destino es gratis y qué puede salir tan mal, ¿verdad?

ERRRROOOOOOOOR

A las 2 AM, la situación era la siguiente:



Madre sujetando una bicicleta con todas sus fuerzas.


Yo, subiendo al auto a un ebrio.

Mi amiga, apretándose los dedos contra la puerta del auto, SE LE CAYÓ UNA UÑA, tratando de subir al Ebrio al auto.

El Ebrio gritándole directamente a mi mamá: CABROS CULIADOS, DEVUÉLVEME LA BICICLETA.

"CABROS CULIADOS".

A mi mamá.

A quien conocía personalmente y en estado de no ebriedad.

La raja.

Pero mi alma es muy generosa y estaba más que claro que el Ebrio no se podía ir solo en bicicleta porque se iba a matar seguro. Así que después de una uña menos y variados insultos de grueso calibre dirigidos a mi madre, introducimos al Ebrio a mi auto.

No logramos ni avanzar un mísero metro, cuando el Ebrio se percató -nuevamente- de que oh, sorpresa, NO tenía su bicicleta, lo que lo lanzó en un espiral de demencia y agitación. Intentó abrir las puertas del auto y lanzarse dramáticamente, mientras el vehículo estaba en movimiento (gracias a la vida por el seguro para niños). Luego, ideó una genial estrategia, consistente en pegarse al vidrio de atrás -cual mono con sopapos de plástico- y comenzar a gritar: CABROS CULIADOS, DEVUÉLVEME LA BICICLETA. 



Ante la inutilidad de tan sabias estrategias, acudió al su Plan B: sentarse al medio del auto y simular vómito inminente durante los 20 minutos que duró el viaje a su casa.



Lo mejor de toda esta historia, es que el Ebrio me había declarado su amor antes de todo esto, a lo que siguieron las demostraciones de afecto correspondientes. Demás está decir que la relación no floreció cual copihue al sol.

Este año, pensé que me había liberado de la maldición.  Pero no. Porque ayer se canceló el concierto de Paul McCartney  y todos mis planes se fueron al carajo.

Mi Dios. Cuán infinita es tu maldad.

martes, 15 de abril de 2014

Mi primera vez



No.

No es lo que ustedes están pensando.


Esto es sobre mi primera vez ante la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Santiago, lo que, créanme, no tuvo nada que ver con sexo. NADA.

Dicen que todo abogado teme su primer alegato. Que es para recagarse de los nervios y capaz que se te trabe la lengua y mueras durante tu sicóticamente planificado discurso. Puede ser.

Pero a mí no me pasó eso. Quizás, es porque estudié teatro, y después de haber estado en pelota al frente de 40 pericos, incluyendo a tus profesores, alegar ante 3 o 5 señores ministros ni cagando parece tan amenazante.



No es como que te vayan a escuchar con demasiada atención (salvo por algunos ministros, todos sabemos quiénes son, y los amamos) ni como que de repente te vayan a gritar REPROBADOOOOOO, TIENE QUE DAR EL EXAMEN DE GRADO DE NUEVO. Eso sí que sería para recagarse de miedo. Pero piénsenlo:

Los ministros NO saben qué vas a decirles. No tienen idea, lo que hace que dé exactamente lo mismo que te equivoques o te saltes algo del esquema perfectamente metido en tu cabecita cuadrada. Los ministros JAMÁS se enterarán.

Los ministros, CÁCHENSE ESTA, son seres humanos. Si se te lengua la traba NADIE te va a mutilar ni pedir tu cabeza en una bandeja de plata. NADIE.

Ahora bien. Tampoco hay que irse en volada. Si el código dice que NO PUEDES LEER TU ALEGATO es porque, oh, magia, NO PUEDES LEER EL PUTO ALEGATO. Por lo tanto, NO LEAS EL PUTO ALEGATO porque ahí sí que te van a retar y vas a empezar a hiperventilar. Fuera de esta penosa situación, la hiperventilación es totalmente innecesaria mientras estás alegando. Pon cara de convicción y seriedad máxima, respira y vas a estar bien.

Lo que SÍ es para hiperventilarse son los momentos PREVIOS al alegato en sí. Esos largos y complejos  momentos, que nadie más que un abogado está capacitado para comprender, son para pegarse un tiro y cuestionarse la vida completa, sobre todo cuando es tu primera vez.

Sí. Porque los abogados tenemos la manía de pensar que todos entienden lo que les estamos diciendo cuando decimos weás como "salió en trámite" "venga con sus antecedentes" "estoy primera en la tabla radicada" "recusaron" "no se vio". Abogados, les tengo una noticia: NADIE TIENE IDEA QUÉ CHUCHA LES ESTÁN DICIENDO.

La primera vez que le dije a mi mamá que mi causa "no se vio" me quedó mirando con ojos de huevo frito y no entendió ni un carajo, sino que pensó que me estaba dando un derrame cerebral y no podía conjugar verbos con sustantivos.



Nosotros, abogados, nos creemos la raja y se nos olvida que antes de alegar por primera vez, no cachábamos ni mierda. Y eso, justamente, es lo que da PÁNICO INDELEBLE. Porque pasaste CINCO años en la universidad y aún así, desde el momento en que una causa entra a la Corte de Apelaciones, NO TIENES IDEA QUÉ ESTÁ PASANDO y, lógicamente, crees que te vas a morir.

Para empezar, ANTES de alegar, tienes que asegurarte de que tu causa salga "en la tabla". Todo el mundo te dice "pero salió en la tabla?" "fuiste a ver la tabla?" y uno solo piensa para sus adentros QUÉ CHUCHA ES LA TABLA NO SÉ DÓNDE ESTÁAAAAAAAAAAAAA.

Y el día ese en que vas a ver la tabla al subterráneo de la Corte de Apelaciones, esperas encontrarte con algo así:


Pero lo que en realidad hay, es esto:


Encuentra tu causa ahí. TE DESAFÍO.

Cuando ya has encontrado tu causita en la tabla y sabes qué día "se va a ver" lo que, en realidad quiere decir, el día en que VAS A ALEGAR, viene la parte más difícil:

TIENES QUE ANUNCIARTE PARA ALEGAR.

Esto te lo enseñaron en la universidad. Tú sabes que tienes que "anunciarte para alegar", que está en el Código y todo. ¿Pero cómo chucha te anuncias? NO TIENES IDEA. Siempre has pensado que vas donde un señor con una trompeta, que está parado cerca de una entrada con una alfombra roja, a quien le dices, "me anuncio para alegar". Entonces, él toca su trompeta y dice "Abogada Hermosa y Perfecta se anuncia para alegar", haces una reverencia y pasas.



NO. La triste verdad es que anunciarse para alegar no tiene ni un poco de glamour, sino que consiste en llegar, conchamimadre, a las 8 de la mañana a la corte, escribir tu nombre con lápiz bic y, al lado, los minutos que va a durar tu alegato. Suena muy fácil, hasta que llegas a la corte, esperando anotarte en algo así:


Cuando en verdad es así:


Y NADIE te dijo a qué lado debes anotarte, si vas revocando o confirmando, por el recurso, contra el recurso, o QUÉ CHUCHA SIGNIFICA TODO ESO NO TIENES IDEA DÓNDE ESTÁ MI MAMÁ.

Superado el trámite de la anotación, viene la ESPERA ETERNA por el "Anuncio", que tú siempre pensaste, era el señor ese de la trompeta diciendo a viva voz y quizás, hasta cantando cantos gregorianos, las causas que iban a verse ese día. PERO NO. El anuncio, en realidad, es esto:

Es el papelito. Sí. El papelito.


Así que lucharás entre todos los abogados-tropa de neuróticos que necesitan verlo AHORA, porque no vaya a suceder que tú lo veas 10 segundos después, no vaya a acabarse el mundo.

Supongamos que tu causa se ve. Supongamos que no pasó algo extraño que te deja en la indecisión más absoluta sobre si tienes que irte a tu casa o no, como cuando sale en trámite, o está suspendida, o salió sin tribunal, todas expresiones de una jerga nefasta y oscura que nadie más que los abogados entendemos.

SE VE. La raja. Crees que estás casi listo, NO QUEDA NADA.

QUÉ PENA.



Porque aquí viene la segunda espera más larga de tu vida. Tienes que esperar que se vea TU causa, la que seguro está después de muchas otras causas. Esto significa, básicamente, que a partir de las 9 de la mañana, tienes que quedarte en la corte, congelado y con ganas de ir al baño, hasta la hora en que te toque, que puede ser, sí, A LAS DOS DE LA TARDE.

Y ay de ti que te muevas del lugar, porque a veces se desordena la tabla y vuelves, tu causa se vio Y NO ENTRASTE y tienes que ir a disculparte con "el Presidente de la Sala" por haberte anotado y no haber alegado. Di que estabas con diarrea, o, si eres mujer, que tuviste "un percance femenino".

El momento en que un señor, conocido como "el oficial de sala" pone los numeritos de tu causa en el tablero y grita "abogados de la tercera ordinaria" es, recién, el momento en que te paras y diriges tus piesitos azulosos de frío a la sala. Ahí, recién, ENTRAS, estás a punto de alegar....



Y te encuentras con que hay dos sillas Y NO SABES DÓNDE SENTARTE NADIE TE DIJO DÓNDE SENTARTE y pareces gato encandilado con las luces de un auto.



No desesperen. Hay que hacerlo así:



Viene, entonces, un señor/a al que, para complicarnos la vida, le pusimos relator (la rucia de vestido verde en el dibujo), que le cuenta a los ministros de qué se trata tu causa y, generalmente, deja la mansa cagada, porque se le confunden nombres, cambia los hechos, mata a los que están vivos, mete presos a otros y te dan ganas de suicidarte.

Tú estás transpirando helado porque no sabes si te sentaste bien -salvo que hayas leído este blog- ni cuándo debes empezar a alegar. ¿Te van a decir?

Sí. Te dicen.

El Presidente de la sala te mirará y dirá: "abogado, puede alegar".

Y aquí viene el rito más absurdo que he escuchado en mi vida y la parte en que SEGURO se te va a lenguar la traba porque QUIÉN HABLA ASÍ, QUIÉN DICE ESTO, QUIÉN:

"Gracias, Sr. Presidente (muy normal) y luego, redoble de tambores: "Con la venia de Su Señoría Ilustrísima".

CON LA VENIA DE SU SEÑORÍA ILUSTRÍSIMA.

HOLA, ESTAMOS EN LA COLONIA.

Y no solo eso. Cada vez que te refieras a la Corte de Apelaciones en tu alegato, tienes que decir la "Ilustrísima Corte de Apelaciones", o "el ilustrímo tribunal" y si es la Corte Suprema, "el EXCELENTÍSIMO tribunal".

LA ZORRA. No basta con que estés nervioso, también queremos hacerte la vida imposible inventando trabalenguas ridículos para que hiperventiles y vomites todo tu desayuno en forma de proyectil.

Y eso es todo. Hablarás, algunos ministros te mirarán-pescarán y te preguntarán cosas (los bakanes), otros se cortarán las uñas y otros jugarán Flappy Bird en su celular. Pero ve con la frente en alto: HAS SUPERADO TU PRIMER ALEGATO.

viernes, 11 de abril de 2014

Like a Virgin versión Colegio de Monjas



Toda mujer que ha pasado por colegio de monjas ha ido a clases de religión.




Toda mujer que ha pasado por colegio de monjas, como consecuencia de haber ido y sido evaluada en clases de religión, se aprendió los 10 mandamientos: amar a Dios, no jurar en vano, ir a misa, honrar a los padres, no matar, blah blah. Pero, más importante aún, toda mujer que ha pasado por colegio de monjas sabe CUÁL de esos 10 mandamientos que el Dios talló en una piedra que no sabemos dónde está -en vez de, no sé, haberlos proyectado con luces láser en las estrellas- es el más importante:

NO COMETERÁS ACTOS IMPUROS.

La primera vez que escuchas esto, piensas que cometer actos impuros es no lavarte los dientes, pero sí chupetear la pasta  y después correr a tirarle el aliento a tu mamá, engañándola por semanas e impurificando tu hocico infantil.


 Pero después, tus profesoras seguro se encargarán de dejarte claro en qué consiste EXACTAMENTE cometer actos impuros, y en verdad, cometer actos impuros es, lisa y llanamente, tirar antes de casarte.

Tirar antes del matrimonio ES EL ACTO IMPURO POR EXCELENCIA, como toda exalumna renegada de colegio de monjas sabe muy bien (de la masturbación, ni hablar, no existe para las mujeres).

Tu cuerpo es el templo del Señor, no debes dejar entrar a cualquiera, pero todos sabemos que, en realidad cuerpo significa himen y entrar significa tirar. Tu virginidad es como una flor -sí, HERMOSO- o, en versión más moderna y consumista, un regalo para tu futuro marido, a quien se la entregarás en tu noche de bodas.


Y al principio, seguro que te tragas el cuento entero y estás absolutamente convencida que no hay nada más romántico que tirar por primera vez el día de tu noche de bodas. Porque tus profesoras son unas maracas que se las saben todas, y NI CAGANDO te dijeron que, en general, tirar por vez primera te da una infección urinaria de la san puta, más tiernamente conocida como "cistitis de la luna de miel", lo que significa que, si fuiste tan ingenua como para comprarte el cuento, no sólo perdiste AÑOS de sexo esperando a tu marido, sino que, además, te vas a pasar la luna de miel sentada en el wáter tratando de mear mientras tu vejiga intenta doblarse cual origami y escaparse por el ombligo.Obviamente, tus viles profesoras tampoco te dieron EL ÚNICO consejo realmente importante que te podrían haber dado: mea antes y después de tirar y dile adiós a las infecciones urinarias.

Recreación no basada en la realidad. Yo no soy tan repava.


Les tengo noticias. Las profesoras de religión son unas mentirosas de mierda.

PRIMERA MENTIRA: Tener sexo por primera vez te cambia.

 Tener sexo no cambia NADA. Nada en tu vida -salvo el riesgo de embarazo y de enfermedades de transmisión sexual, weá sumamente relevante para los hipocondríacos- cambiará por el hecho de haber tirado. Sí, yo sé, te dijeron que seguro después de tirar amanecerías así:



Pero la triste realidad es que amaneces ESPERANDO convertirte en esa mujer que te dijeron que te convertirías y, en verdad, amanecerás así:


Lo siento, pero no habrá una P roja de Puta grabada en tu frente ni tampoco te brillarán los ojos de un color especial. NO PASARÁ NADA. Nadie se dará cuenta ni tu abuela te mirará y verá que estás "distinta". Tirar es como cortarse las uñas de las patas. Al único al que le importa es a ti y al weón/a que duerme contigo.



SEGUNDA MENTIRA: Perder tu virginidad duele más que la mierda.

Sí. Te dijeron que la primera vez duele más que la reconchatumadre y que sale mucha sangre y otra serie de consecuencias gore dignas del Exorcista, en circunstancias de que las mismas viejas que te dicen esto, son exactamente las mismas viejas que después te dirán que tener hijos es maravilloso y ni se molestarán en mencionar que no sólo la cantidad de sangre será considerablemente mayor en dicha gozosa ocasión, sino que, por si esto fuera poco, tendrás que hacer salir una PERSONA COMPLETA de tu hoyo más preciado, EN PELOTA y al frente de como 10 weones que no has visto en tu vida.


Basta comparar superficialmente la proporción pene : vagina con la de cabezadeguagua : vagina (ver dibujo) para cachar cuál de estos dos eventos es el que REALMENTE duele. Pero, obvio, ten cuidado y guárdate hasta el matrimonio, que perder la  virginidad ES TRAUMÁTICO.  Dislocar los huesos de tu pelvis y cagar una guagua por tu orificio más preciado es HERMOSO, pero meter un pene en tu vagina, no, ESO SÍ QUE ES TERRORÍFICO.


TERCERA MENTIRA: Es importante perder tu virginidad con el hombre correcto, aka TU MARIDO.

No cualquier hombre es digno de tirar contigo. Solamente quien ponga un anillo en tu dedo tendrá EL PRIVILEGIO de desvirgarte, palabra para nada medieval. Tú le entregarás tu regalo más preciado y hermoso, tu flor.



...

...

Espérense un poco.

¿Y qué hay de NUESTRO regalo? ¿Quién chucha nos regala algo a nosotras por aguantarnos hasta el matrimonio? NADIE. NADIE habla de nuestro regalo. ¿Por qué andamos regalándole a un hombre NUESTRA virginidad? Si la weá es de nosotros, ¿por qué no podemos hacer lo que queramos con ella?

El secreto que nadie te dice en tus clases de religión es que SÍ puedes hacer lo que se te antoje con tu virginidad, porque, OH REVELACIÓN, la weá es TUYA no más y lo realmente importante es tirar cuando tengas ganas y un condón a mano, o no tirar nunca si eso es lo tuyo, o tirar por primera vez a los 60 si te hace feliz. Y si el mino/a de la esquina con quien has cruzado tres palabras te parece lo suficientemente rico/a para encamarte con él/ella, créeme que un anillo en tu dedo no cambiará nada. El clítoris no está en las manos, queridas.

Por último, nadie te asegura que el marido/a por el que tanto esperaste no se convierta en un tarado/a del que te divorcies diez años después. En cambio, el mino/a de la esquina seguirá siendo el mino de las esquina por los siglos de los siglos amén (salvo que te cases con él/ella y ahí, bueno, no sé yo, no tengo solución para todo)

CUARTA MENTIRA: Perder la virginidad es un hito fundamental en tu vida.

Obviamente, si te aguantaste AÑOS para tirar por primera vez recién en la noche de tu casorio, porque creíste todo lo que te enseñaron en clases de religión, te parecerá que es un evento de importancia MUNDIAL. Eso te dijeron las viejas de religión: que la weá era IMPRESIONANTE, un HITO en tu vida del cual no hay vuelta atrás.


Pero, en verdad, tirar por primera vez no es como escalar el Everest y perder un par de dedos en el camino. No es como adoptar un perro ni como tener un hijo. Ni siquiera es tan determinante como elegir una carrera, weá para la que se supone que estás capacitada a los 18 años, a pesar de que a esa misma edad, las viejas de religión te consideran demasiado niña para el sexo. Definir tu futuro rellenando casilleros en el formulario de postulación, sí, para esa weá estás lista. Para encamarte y pasarlo bien con alguien de tu elección, NO para eso no, porque TE CAMBIA LA VIDA.

QUINTA MENTIRA: Para las mujeres es fácil aguantarse porque no les gusta tanto el sexo-son menos calientes

Necesitaría un ejército de manos para contar todas las veces en que es escuchado esta estupidez: "las mujeres son distintas" "las mujeres no son animales, como los hombres" "a las mujeres no les gusta el sexo tanto como a los hombres".

PUAJ.

Sí, las mujeres son distintas a los hombres: nosotros tenemos vagina y ellos tienen pene, media novedad. Pero esa paja molida canuta de que a las mujeres no les gusta tanto tirar como a los hombres o que para la mujer es emocionalmente DEMASIADO DEMASIADO DEMASIADO importante tirar y que a los hombres les importa un carajo, no me la compro. Y si es así, y no sabes dónde está tu vagina, ni siquiera para meterte un triste támpax, ya sabemos quiénes tienen la culpa: los profesores de religión.


SEXTA MENTIRA: Si pierdes tu virginidad con el hombre incorrecto te arrepentirás toda la vida

Sin perjuicio de que no se me ocurre nada más machista que esa tontera del hombre correcto-incorrecto, y sin ni siquiera analizar la imbecilidad que supone que hay UN SOLO hombre que podrá hacerte feliz, lo único que diré es esto: puede ser que el primer hombre con el que tires resulte ser un wea. Puede ser. Y puede ser que ese hombre sea, más encima, tu marido. Pero de lo que sí estoy segura es que por la puta que te arrepentirás de no haber tirado antes por haberle creído las pajas a las viejas de religión.

Tirar no es como matar a alguien. Si matas a alguien incorrecto, ahí sí que es seguro de que te arrepentirás toda la vida. Pero si tiras con un imbécil, darás vuelta la página y encontrarás a otro mejor con quien tirar.

El sexo es bueno y la virginidad vale callampa, salvo para ti. Porque la weá es TUYA. Que no te hagan creer lo contrario.








martes, 8 de abril de 2014

Lollapelusa style



Este año fui a los dos días del Lollapelusa. Por primera vez.

El año pasado no fui porque no me gustaba ningún grupo.

El año antepasado fui el domingo porque vinieron los Foo Fighters y gocé como chancho en barro.

No es fácil arrastrarme a un concierto, ni siquiera cuando Marido se ofrece a pagar la entrada. Y se ofrece harto. Porque a Marido le ENCANTA ir a ver música que a) no conoce pero le tinca; b) que conoce poco o c) que conoce bien, pero igual no se sabe ninguna canción.

Y yo tengo un alma de anciana total: DETESTO ir a conciertos en que no conozco a los grupos, los conozco poco o los conozco pero no me sé las canciones. Marido dice que soy una maldita chipamogli sin oído, pero yo no entiendo: ¿quién chucha va a un concierto si no va a poder cantar las canciones? ¿Cuál es la gracia de estar parada durante DOS horas, apachurrada entre pelotudos hediondos y transpirados, si NO puedes gritar-cantar? YO NO. Yo no soy de esas personas que "vitrinean" música. Weón. Ni siquiera vitrineo ROPA. ODIO vitrinear: la sola idea de andar caminando sin rumbo y sapeando prendas de vestir, una tras otra, me parece suficiente para pegarme un tiro. Yo soy una compradora decidida: me meto a internet, marco todo lo que me gusta, elijo la talla y lo compro. LISTO. RÁPIDO. EFICIENTE (y, también, explica el número que aparece mes a mes en mi tarjeta de crédito, pero no le digan a Marido).

Por otra parte, ¿cómo puede alguien mantenerse parado por dos horas sin morir en el intento? Yo no puedo. No puedo no porque sea una pajera falta de ejercicio, sino porque tengo el síndrome no sé qué vaso vagal o lo que sea, y a veces -probablemente en los momentos más inesperados e inadecuados- si estoy mucho rato parada, ME DESMAYO. LA ZORRA.

Me ha pasado, obvio. Me pasó en el metro, en que me agarraron de los brazos, me arrastraron a una oficina y la gente gritaba a lo lejos: se va a desvanecer, se va a desvanecer. Y sí. Me desvanecí.



Me pasó camino a la oficina, en que una comitiva de compañeritos MÁS mi jefe, me tuvieron que ir a rescatar a la estación Santa Lucía, donde yo figuraba verde, transpirada entera y en la oficina de los guardias que no querían dejar irme sola, porque mi presión estaba en 6.3. SEIS CON TRES, casi muerta. Y me sentía como casi muerta, lo juro.


Me pasó en el concierto de la Madonna, y me tuve que tirar al suelo mientras fanáticos danzantes saltaban a mi alrededor.



Me pasó en mi prueba de vestido de novia, mientras trataban de tomarme la basta, donde también usé la técnica de tirarme al suelo y levantar las patas, ayudada por las vendedoras que me abanicaban y tomaban el vestido, para que no se arruinara.



ASÍ QUE PERDÓNENME si es que me tomo en serio la decisión de ir o no a un concierto.

He cometido errores. Errores que no volveré a repetir.

El de Madonna, por ejemplo. Me invitaron a cancha vip. Pensé: es Madonna, ¿cómo me voy a aburrir? No me gusta mucho, pero igual, entretenido, ¿o no?

RESPUESTA: NO. A la tercera canción ya estaba cruzando mis deditos para que se terminara rápido el concierto y me llevaran a mi casa, porque:
a. No me sabía ninguna canción
b. No veía NADA
c. Estaba parada y me quería pegar un tiro.

No contenta con esta terrible experiencia, se me ocurrió la hermosa idea de ir a Sonic Youth con Marido, cuando era solo Pololo. Pensé: obvio, es Sonic Youth, lo voy a pasar la raja en cancha, no cacho tanto las canciones, pero weón, demasiado entretenido, seguro amo los conciertos.


RESPUESTA: NO, conchamimadre, NO. A la cuarta canción, descubrí que mi estudio de último minuto de las letras de las canciones de Sonic Youth ni cagando había sido suficiente, lo que, obviamente, me impedía cantar. A la quinta canción pensaba que ojalá se cortara la luz y nos mandaran para la casa. A la sexta canción, una catástrofe natural me parecía una solución totalmente proporcionada a mi miseria. Cuando salimos del concierto, le dije a Pololo:

ES EL MEJOR CONCIERTO AL QUE HE IDO EN MI VIDA, LA CAGÓ.



MENTIRAAAAAAAAAAAAAAAAA. Lo odié, weá que le confesé dos días antes del último Lollapelusa, cuando intentaba explicarle por qué NO quería ir a Metallica.

Mi último error fue ir al concierto de Tame Impala. Era un viernes, como a las 12 de la noche. Marido me dijo: es buenísimo, te va a encantar, vas a bailar. Y yo, weona, ya, vamos. A las 12:30, yo figuraba en la siguiente situación:


Marido dice que soy un mono. Que nadie se puede quedar dormida en un concierto. Yo sí, porque soy perfecta.

Así que este año en que fui a Lollapelusear, tomé una decisión seriamente deliberada y basada en evidencia científica. Fui a lo que quería ver, llámese Cage The Elephant, el principio de Imagine Dragons, Jake Bugg, Phoenix, que reprobé y escuché sentada. El domingo, llegamos a The Pixies por insistencia de Marido. Lo mejor, sin duda, fue Arcade Fire, pero Marido estaba muy mañoso porque:
1. Había una mujermecreorica subida a los hombros de un sujeto que bailaba muy mal.
2. A Marido no le gusta que la gente cante y mucho menos SALTE en los conciertos.
3. Marido no aprueba a las adolescentesLollapelusastyle, con su uniforme de shorts-peto-bototos y flores de plástico en la cabeza. Yo tampoco entiendo las flores de plástico-todossabemosquelascompraronenASOS. Esto no es Woodstock, queridas.


Al final, Marido concluyó que ya estaba muy viejo para ir a conciertos, que la gente lo pone mañoso, que solamente va a ir a lugares en que nos podamos sentar -weá que yo apruebo totalmente- y en ocasiones megaespeciales, a cancha. Igual, sin embargo, me hizo quedarme a Soundgarden, pero superé esta dura prueba jugando a mi nueva adicción:

2048, juego que me recomendaron a través de este blog. GRACIAS, DE VERDAD, GRACIAS.