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jueves, 24 de julio de 2014

Me he graduado de loca


Mi loquero, un hombre muy sabio y que me salvó el colon y el cerebro, entre otras cosas, decidió, después de AÑOS de terapia, que yo ya estaba "bien".

En otras palabras, me he graduado de loca.

Fui loca, pero ya no, y no solamente porque yo le diga a todo el mundo que me conoce "Nada que ver, no estoy loca!" -frase que, curiosamente, debo usar bastante en mis interacciones sociales diarias- , sino porque un profesional, graduado de medicina y con estudios chópetis en psicoterapia, ha considerado que sí, efectivamente YA NO ESTOY LOCA y, conchamimadre pánico, puedo emprender mi rumbo sola.

Sola, sin loquero.

BRÍGIDO.

Hay indeseables que NUNCA en su vida se han terapeado, que creen que ir al loquero NO sirve, que te roban plata y "que los problemas se enfrentan uno sola" o algo por el estilo. Cuando escucho este tipo de declaraciones, a  mí me gusta fantasear secretamente con que mis interlocutores pertenecen a una estirpe de seres humanos que, gracias a mi loquero, aprendí a calificar de "interapeables", es decir, weones TAN pero TAN cagados, que ni la terapia, ni mi loquero, podrían mejorarlos.

Yo, por suerte, fui mega terapeable y ahora ando de lo más chópeti por la vida. No es que mi loquero sea un mago -aunque estoy segura de que lo es- sino que, CÁCHENSE ESTA, la psicoterapia no es una weá esotéricasúperloca en que nos tomamos las manos y bailamos kumbayá.






NO.

Resulta que, magia, mi loquero estudió no sé cuántos años para ser loquero y no es como que se las dio de curandero exótico de un día para otro. Y con sus diplomas y todo, me despachó de su consulta, porque, de algún modo que no alcanzo a comprender, la terapia me convirtió a mí, A MÍ, en la voz de la razón de mi hogar.

Onda: CONCHAMIMADRE mañana sale BecasChile, aaaaaaah


Y yo, que me he convertido en un pozo PROFUNDO de sabiduría, estoy:


O, por ejemplo, PÁNICOOOOOO, salió el mega alegato para mañana a estudiarse todas las páginaaaaaaaaaaaas, da lugar a esto:



En circunstancias de que años atrás habría dado lugar a esto:



Terapearse sirve en volada, y no sólo me curó de mis jaquecas -asunto que requiere un post aparte- sino que, además, hoy fui a sacarme sangre y me subí al siguiente taxi:



Y no me bajé.

MILAGRO, SEÑOR, ESTOY SANADA.

No.

En realidad, VIVA MI LOQUERO, ES UN SÚPER HÉROE.


martes, 22 de julio de 2014

Bloggera enferma


No me he olvidado del blog.

La salud, simplemente, no me acompaña. Parece que pasar agosto va a estar difícil.

Prometo post para el jueves.

martes, 15 de julio de 2014

Secretos de Estado II: Lecciones de Anatomía de la Plaga


En la mayoría de las familias, tus tías son unas viejas vetustas, dignas de anticuario, con nombres como "Eduvigis", "Sara" o "Berta", a quienes tratas de "tía" y de "usted". Estas tías, de ordinario, son mujeres de bien, casadas, con pollera larga y blusa abotonada al cuello, zapato mocasín plano, un marido aburrido y varios nietos.

Claro.

En la mayoría de las familias.

En la mayoría de las familias, tus tías NO se ven mejor que tus amigas en bikini, no dicen pico pal que lee ni se mean en los sillones de los hoteles. Eso no pasa nunca. Tampoco se les quedan tampax atrapados en la vagina, porque se les olvidó sacárselos antes de ponerse otro ni te dicen "mírale el paquete a ese weón, MORTAAAAAAAAAAAL". Ni cagando se ríen en los funerales ni son más fashion y bronceadas que tú.


Tías normales vs. Tías Plaga

Pero en mi familia, eso pasa siempre. Por whatsapp o en vivo y en directo, la Plaga se empeñará en enseñarte lo que a ellas les ha enseñado la vida sobre el pene, el sexo y sus derivados, al frente de tu pololo, andante o marido, les da igual, la weá es impartir conocimiento altamente relevante y para nada asqueroso, sobre anatomía:

1. El paquete es asqueroso. Primera lección que la Plaga impartirá una y otra vez. El paquete es asqueroso porque siempre anda colgando, lo que explica la incesante necesidad que tienen los hombres de acomodárselo debajo de los pantalones.

2. Siempre hay que mirar el paquete. El paquete es asqueroso, sí, pero hay que mirar la weá SIEMPRE, porque si no, ¿cómo chucha podríamos comentarlo? Así que dale no más, sapeando paquetes, especialmente los de los bailarines de ballet porque esos sí que sí, fíjense, son más MORTALES todavía.
Eso sí, la Plaga está conteste en que el pico es bueno. El problema es el paquete no más.

3. El sexo oral NO es hablar de sexo, weá que también hubo que enseñarle a mi abuela, TIERNA. Dijo que era lo más asqueroso que había escuchado en su vida y que la lección correcta que debería ir acá es "poto con poto, mano con mano y lengua con lengua". Cualquier otra combinación, VÓMITO.

4.  Es mejor sacar puntos negros que tener orgasmos, sobre todo si el punto negro es gigante y sale entero, de una, porque somos tan asquerosas que cada vez que alguna encuentra un punto negro en el cuerpo de un tercero, la Plaga se desplazará en manada y nos pondremos alrededor de la víctima, que tendrá que soportar 5 minutos de weonas babeando de placer por la salida del grano. Es orgásmico y a veces les sacamos fotos, que compartimos por whatsapp y a las que recurrimos cuando estamos deprimidas, para babearnos solas. Mi prima dice que necesita una de esas weás antibabas del dentista, que le serían de gran utilidad para sacar puntos negros.




Ah, y mientras más puntos negros ricos tenga tu pareja, MÁS atractivo es para la Plaga. Sí, ya sé. Le estamos haciendo un gran favor a la genética (NOT).

5. Es que estoy chorro. Variante de la frase acuñada en todo grupete de féminas y que sirve de excusa para no poner la mesa y, en definitiva, para ni siquiera levantarte de la silla en la que te autodepositaste a primera hora de la mañana, porque todas sabemos lo que pasa cuando estás chorro y te paras repentinamente.

No entraré en más detalles, pero:


y también:



6.  No al NatGeo.  Mi papá dice que estoy cada día más ordinaria y que se le van a caer los pocos pelos que le quedan en la cabeza, así que voy a tratar de ser MUY sutil explicando esto del NatGeo.

La Plaga odia los pelos. LOS ODIA. Incluso los pelos largos del ala de los hombres le parecen repulsivos y dignos de ser recortados con tijeritas mes a mes, de modo que los pelos en otras (cof cof, sutileza y elegancia, de nada, Papá) zonas del cuerpo situadas al sur del Ecuador le parecen altamente perturbantes.

No al NatGeo significa, en pocas palabras, depílate el rebaje -el diseño es libre- y recórtate los pelos de las bolas (1. 2. 3. Mi padre ha quedado finalmente calvo).

No importa si eres hombre o mujer, el NatGeo -salvo que, efectivamente, salgas en pelota en un número de la National Geographic- está totalmente prohibido y en caso de que no seas tú misma quien se haga cargo del exceso de pelaje, no te quepa duda que la Plaga te acosará en la próxima reunión familiar, con pinzas en la mano. Ni los pelos enterrados se salvan.

Esto tendría un tufillo a machismo si no fuera porque en la Plaga, al hombre al que has elegido como pareja le exigirás recortarse los pelos del ala y de otros lugares menos al aire y, con pinzas, le sacarás los pelos largos de la espalda y la uniceja.

Si quieres ser de la Plaga, sácate los pelos. Si no, prepárate para la hermandad de las pinzas danzantes.


jueves, 10 de julio de 2014

Idióticas razones que me motivaron a estudiar derecho



Cuando me salí de teatro y era un triste estropajo sin rumbo en la vida -o algo así- no tenía ni puta idea qué estudiar.

Durante mis laaaaaaaaaaaaaargos años de colegio, siempre pensé que iba a estudiar teatro, por lo que, obviamente, ni cagando tenía un Plan B, algo así como "en caso de que no estudie  teatro, voy a estudiar (redoble de tambores)....".

NO. No existía. Así que tuve que empezar a pensar de nuevo, con engranajes mentales que claramente estaban oxidados desde séptimo básico, qué chucha hacer con mi perra vida.

Primero, pensé cuál era mi ramo favorito en el colegio. Arte. Claro. Pero eso me redirigía al mundo artíshtico y para eso, prefería teatro. Todo lo demás me cargaba, salvo por algo de historia y literatura, lo que me llevó a la hermosa conclusión de que soy "humanista", a pesar de que, igual me gustaba física y matemáticas, sobre todo porque podía estudiar cantando, weá que me parecía MAJESTUOSA y, ciertamente, no se puede hacer en historia (ni en derecho, pero nadie me dijo eso).

Y de ahí todo se fue al carajo. Porque cuando te crees humanista y no sabes qué estudiar y, especialmente, cuando no sabes qué estudiar, de algún modo u otro, alguien, en algún lugar, te dirá "eztudia derecho". Y uno, weona como es, lo piensa, porque te han dado TANTAS razones que, a primera vista, parecen lógicas y llenas de comprensión de la vida y madurez, pero que, en verdad, son una sarta de wevadas, como, por ejemplo:


1. "Derecho ez una carrera humanizta"

Cuando estás eligiendo tu destino final-vocación, y no tienes re pico idea de qué te gusta o qué, en realidad, no te causa náuseas indelebles de solo pensarlo, siempre estarás entre derecho o ingeniería comercial. Ingeniería Comercial es para las que se excitaban estudiando matemáticas en el colegio, mientras que derecho, obvio, es para las "humaniztas", o sea, yo.

Ciertamente, elegir una carrera en virtud de si te gustaba o no matemáticas nivel escolar es muy, pero MUY imbécil, pero en ese momento, me pareció una razón perfectamente legítima y de gran profundidad para decidir qué hacer con mi vida. Soy humanista, obvio que derecho.

Claro. Porque a ninguno de esos culiados que te aconsejó, se le ocurrió advertirte que de todas las carreras humanistas, derecho es la MENOS humanista de todas. La gracia de las carreras humanistas, si eres humanista, es que no había que estudiar tanto: bastaba con sapear la materia un par de veces, tener una idea general de qué se trataba y escribirlo en la prueba con palabras de adulto y hermosa redacción. Cero faltas de ortografía, y ya tenías 0,5 décimas más.

QUÉ PENA.

Porque estudiar derecho es una CIENCIA EXACTA y no importa cuántas veces te hayas leído la materia, si no te sabes la definición de posesión de memoria, si no puedes responder a esa odiada pregunta en todo examen oral que se está yendo al carajo (¿pero qué dice el Código?) con las palabras EXACTAS, te informo que te irá mal. Muy mal.

Y si no sabes cuántas son, exactamente, las causales del Recurso de Casación en la Forma, olvídate de poder decirlas todas sin que se te olvide una. IMPOSIBLE.

Así que tu carrera hípermegahumanista se convierte en una carrera 100% matemática y de ciencia exacta que consiste en:

Primero, dividir las páginas de materia en montones iguales, un montón por día.

No es tan fácil como suena.


Segundo, aprenderte TODO de memoria, palabra por palabra, QUÉ DICE EL CÓDIGO.


Tercero, contar todos los requisitos de recursos, definiciones, y cualquiera otra lista weona que te tengas que memorizar y encerrar esa dichosa cifra en un círculo rojo,  para después poder aprendértelos y que no te falte ninguno.



MI CABEZA ESTÁ LLENA DE NÚMEROS, y, de pronto, te parece que cien páginas de materia es un regalo del cielo, una bendición magnánima de Nuestro Creador.



2. Derecho ez una carrera zúper amplia, puedez hazer CUALQUIER coza

Generalmente, esta afirmación va acompañada de nombres como Jorge Edwards y Álvaro Escobar, todos ex abogados que nunca se dedicaron a la abogacía, y tú, ingenua criatura, piensas que la cagó que sí, que si eres abogada puedes hacer CUALQUIER COSA, lo que se te ocurra, capaz que hasta tengas una banda de rock sicodélico y compartas escenario con Iggy Azalea (hace rato que quería decir Iggy Azalea en un post, para mostrar lo joven que soy y lo "in" que estoy en lo que la lleva).

Ni cagando se te ocurre que Jorge Edwards es escritor porque odió su carrera. Tampoco piensas que esa gran amplitud de cosas que puedes hacer, no es tal: los abogados son abogados y punto. Que la carrera sea tan miserable que gran parte de sus egresados decidan hacer otra weá con su vida no se debe a la hermosa amplitud de ésta, sino a la podredumbre del alma que causa su estudio.

Así que, la próxima vez que te digan que derecho es una carrera mágicamente amplia, que si quieres hasta capaz que vayas a Hogwarts, recuerda lo siguiente: ninguna carrera cuya malla curricular sea así:




Puede ser catalogada como "amplia".

3. Me guztaba hiztoria en el colegio

A mí también. Mi Miss de historia, además, era simpática  y bien entretenida. Ahora bien, no sé cómo este gusto por el acontecer humano barnizado de imbecilidad para que los escolares puedan entenderlo, se compara a estudiar derecho.

"Pero ez que vaz a tener hiztoria del derecho". Sí. Y los visigodos, ostrogodos y el mismo Alarico, más todos los tarados de los glosadores se pueden ir a la cresta, porque por mucho que te guste la historia,

MUERAN LAS SIETE PARTIDAS.



4. Me encanta la política

Típico. Y como te gusta balbucear sobre política con tus amigos, pelearse por la Evelyn y la Michelle, gritar que en la Concertación son todos unos ladrones, o que la derecha está monopolizada por el Opus Dei, está perfectamente acreditado que gozarás hasta el infinito aprendiéndote de memoria las facultades de la Contraloría General de la República, cómo se elige a los miembros del poder judicial y las competencias de la Corte Suprema EN SALA, conchamimadre, que son distintas a las del pleno.

WOW. Eres todo un militante furioso al borde de llegar a la presidencia.

Lo cierto es que estudiar derecho es una gran paja, que se extiende por años de años, en que lo único que aprendes es a memorizar listas y definiciones y a generar una altísima tolerancia a la frustración, porque aguantar todos esos años estudiando sin matar a alguien, es un logro ENORME.



Estudiar derecho es una lata. Es miseria infinita multiplicada al cuadrado. Son horas de estudio destacando como las weonas, repitiendo cosas en tu mente como psicótica y mirando al vacío mientras pretendes estar estudiando. Estudiar derecho es una mierda de fome.

Y trabajar en derecho, no será necesariamente distinto. Si te sufriste el estudio, lo más probable es que te sufras el trabajo también, salvo que tengas suerte, como yo, y que cuando creías que te asfixiabas con el derecho romano y los pagarés, te haya gustado algún ramito por ahí. En ese caso, atesóralo, porque cuando te dediques a trabajar en ese ramito, serás feliz.

Pero si esto no pasa, cámbiate de carrera o, si estás a tiempo, estudia otra cosa.

Nunca es demasiado tarde y -mi frase favorita para tomar cualquier decisión importante en mi vida- no es que como que vayas a vivir de nuevo, como para ser miserable en esta vida haciendo algo que no te gusta.

¿O no?

lunes, 7 de julio de 2014

Dejad que los hijos se acuesten

(Lo prometí para el viernes. Ya sé. Pero no alcancé. Mi vida es un trámite tras otro, más muchas despedidas alcoholizadas y no alcoholizadas. Como diría el gran Alberto Plaza: no me pidas máaaas, de lo que puedo daaaaaaaaar.)


El otro día, iba caminando hacia el metro y, de pronto, sin aviso ni nada, mi cerebrito comenzó a cantar esa canción de misa que ya no cantamos por culpa de Marcial Maciel y el resto de los curas pedófilos, o sea:

DEJAD QUE LOS NIÑOS SE ACEEEEEEEERQUEN, dejaaaaaaad que vengan a míiiiiiii. Dejaaaaaad que los niños se aceeeerquen, dejaaaad que vengan a mí.

Y pensé lo muchísimo mejor que sería esta canción si estuviese dedicada a nuestros padres y a los padres de generaciones pasadas y futuras y la letra dijera algo así como (aunque, ciertamente, no podríamos cantarla en misa) :


Esta hermoso remake de la conocida canción de misa (sí, soy una artista) es un mensaje a los padres del pasado, el presente y el futuro (estoy mega poética):

Sí, a Ustedes, padres, y a mí futuro yo materno, les quiero decir: Dejen que sus hijos adolescentes tiren en paz.

No sé por qué, pero en nuestra larga y angosta faja de tierra, en que la edad de iniciación sexual es, en promedio, a los 14 (o 16?), se estila mucho que los padres di uno y de nuestros amigos, estén total y absolutamente en contra de que sus hijos tiren con sus polol@s, sobre todo si el hijo en cuestión es mujer (¿Alguien dijo machismo?).

Yo solo hablaré desde mi experiencia -es decir, desde la experiencia de una ex alumna de colegio de monjas, con padres semi pitucos pero no demasiado católicos, y, también, desde la experiencia de mis amigas de colegio y de universidad-, y en esta experiencia, triste, por cierto, el lema de nuestras figuras paternas es más o menos así: "No tirarán bajo mi propio techo" o "Mi casa no es motel" o "No tengo ningún problema con que tengan relaciones sexuales, pero no en mi propia casa, donde mandan mis reglas".

Creo que no es demasiado arriesgado decir acá que, eh, los adolescentes solo cuentan con el techo que les proporcionan sus padres, de modo que si NO pueden tirar en su propia casa, ¿dónde chucha van a tirar?

Entonces, queridos padres, cuando ustedes les dicen a sus hij@s, ya maduros sexualmente y perfectamente capaces de mantener relaciones sentimentales (digamos, no sé, 16 a 17 años, siempre dependiendo de la wevonez del cabro chico en cuestión) que NO pueden tirar en su casa, aunque NO tienen problemas de que tiren en "otra parte", ¿cuál mierda es esa OTRA parte misteriosa donde podríamos tirar?

Alternativa A: ¿el auto? Es incómodo y te pueden pillar los pacos. Creánme, padres, no van a estar felices cuando los llamen desde la comisaría. Más encima, si tu cabr@ ya puede manejar, conchamimadre, DÉJALO TIRAR EN PAZ.



Y, no digo que esto me haya pasado a mí ni que esté hablando desde mi experiencia personal, pero PODRÍA SER, podría ser no más, que estés ahí, en el vehículo, entrando en calor, y de pronto, aparezca un viejo barbudo con 50 perros (a lo mejor eran 10) y un bastón de madera gigante que tiraba fuego (a lo mejor era solo un bastón) y quedes traumatizado DE POR VIDA.


Alternativa B: ¿Un motel por hora construido con semen? YUCK.-

Alternativa C: En realidad, padres, ustedes cachan totalmente que ese "otro lugar" no existe y les parece una alternativa deliciosa mantener sexual y emocionalmente frustrados a sus hijos.

Alternativa D: (la finalmente elegida por los adolescentes en cuestión) Arrastrarse cual operación comando, sin zapatos y a oscuras, a altas horas de la madrugada, a la pieza del polol@ y, después de un polvito o dos, arrastrarse nuevamente, cagado de sueño, a la casa propia, cruzando los dedos para que los padres no aparezcan en bata, con pistola en mano y gritando: QUIÉN ANDA AHÍ!! (jamás me ha pasado).



Yo me inclino por C (porque la idea es que los padres no se enteren de D) y me pregunto entonces, ¿por qué chucha no dejan tirar a sus hijos en su casa?

No es como que los pendejos van a andar empelotándose a la menor provocación, ni tirar sobre el mesón de la cocina. Basta con establecer un par de reglas: no chillen como hienas en celo y solo en el dormitorio del hijo en cuestión, con la puerta cerrada.

FIN.

¿Sería eso un gran agravio para sus personitas? ¿O es que están en contra del sexo por algún motivo que desconocemos? NO (¿o fueron a comprar a sus hijos a la Vega Central? ¿ah?).

Entonces, ¿por qué mejor no demolemos el cartuchismo, le compramos unas camas un poquito más grandes a nuestros niños en edad de tirar, y tomamos desayunos con pancakes gringos en la mañana, todos juntos como hermanos, miembros de una iglesia familia?

Y, de pasadita, le hacen una clase decente de educación sexual a los cabros chicos, que, básicamente debería contener lo siguiente (y no la consistencia del moco cervical, como te enseñan en el colegio, gracias):

1. Usa condón y pastillas, salvo que seas MEGA responsable y NUNCA NUNCA se te vaya a olvidar tomarte la wevadita (o sea, USA CONDÓN).

2. Las pastillas NO funcionan cuando estás tomando antibióticos, así que usa condón TODO ese mes, por si acaso.

3. Si vomitas o te vas por el wáter dentro de las 3 o 4 horas  (varía con cada marca de anticonceptivo) después de tomarte la pastilla, tienes que tomarte OTRA.

4. Ante la duda de cómo  y cuando tomarte la pastilla, acude a tu madre, aweoná,  que para algo servimos.

5. Si se mandaron un condoro, PASTILLA DEL DÍA DESPUÉS.

6. El manual que viene con tu pastilla anticonceptiva es TU BIBLIA.

7. Contar días de ovulación NO SIRVE.

8. Los condones NO se lavan (no entraré en detalles) ni se reutilizan.

Y así, dijo la prédica de este día lunes, vivieron todos felices y no sexualmente frustrados, para siempre.

AMÉN.


jueves, 3 de julio de 2014

TRÁMITES


Estoy en medio de muchos trámites -despedidas -traducciones muero, y por eso no he actualizado el blog.

No os preocupéis.

Mañana habrá post nuevo.

Adiós.