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jueves, 4 de diciembre de 2014

Mi mamá nos lavó el cerebro

* Leí todos los comentarios dándome datos para mis jaquecas-qué amorosos son, pero están bajo control. Me hice el angiotac y salió bien; probé con cambiar los anticonceptivos y no resultó; me hice lo de la glucosa también. Y cuando mi loquero me graduó de loca, lo hizo, en parte, porque con esto de graduarme de loca se me semi quitaron las jaquecas, mi loquero es un mago, muac muac*


Este será mi primer post bilingue, no porque me crea super gringa, sino porque tengo una amiga canadiense que quiere leer el blog y entenderlo y todos sabemos que los canadienses son como la versión dospuntocero de los gringos y, además, no portan armas, lo que me parece que la hace más que merecedora de tan ilustre distinción.

Además tiene un corte de pelo mega cool, como la hermosa Natalie Dormer en The Hunger Games


Este post será sobre mi querida madre, porque meditando sobre las cosas realmente importantes de la vida, me ha parecido de la justicia más elemental escribir un post sobre esta mujer, sobre todo considerando la cantidad de posts que he escrito sobre mi padre; no vaya a pensar la figura materna que su lugar en mi corasound es pequeñito en comparación al que ocupa pobrecito mi papito.

Ya les había contado que mi mamá es mega lady y come mucha lechuga, weás que están completa e indisolublemente asociadas entre sí, estoy segura y por eso, el tema de este post es el siguiente:

MI MAMÁ NOS LAVÓ EL CEREBRO

Onda, en volada. Ustedes creerán que siendo mi bella madre tan lady, nos lavó el cerebro para no decir garabatos, casarnos a temprana y tierna edad y sentarnos con las patas cruzadas en público para no andar mostrando los calzones, pero, eh, no. Además, mi mamá usa colaless, weá que no tiene mucho que ver pero que sentí que, por alguna razón, debía poner acá (de nada, mamá)..

La cosa es que aunque a mi mamá le GUSTARÍA que no dijera garabatos, esta clarísimo el nivel de su fracaso, porque si piensan que soy garabatera en este blog, ni se han pegado la cachada de como soy en persona, o sea, mucho PIOR.
  
No. Mi mamá no nos lavó el cerebro en ese sentido, sino en uno mucho más profundo, seguro porque es ingeniera en alimento y muy flaca y, de algún modo, nos cagó y arregló la vida al mismo tiempo.

Cuenta la leyenda que cuando éramos pendejas enanas y con voces pitudas, mi madre JAMÁS nos alimentó con frituras, jamás compró salchichas y OJO, nunca nos dio tallarines porque según ella son calorías vacías, salvo por los domingos en la noche, en que en una demostración magnánima de aceptación hacia la comida chatarra, nos daba corbatas con huevo o salpicón con mayonesa y actuaba como que nos estuviera alimentando con residuos bioquímicos que la llevarían a perder la tuición. Hasta tal extremo llegó esta situación, que la primera vez que probé McDonalds fue a los 18 años, en el viaje de estudios, la weá BRÍGIDA, nadie me creía y la primera vez que probé donuts del Dunkin Donuts fue a los 22. Pal pico, o no?

La weá es que no es que mi mamá fuera una tirana de la comida que nos arrastrara de las mechas para alejarnos del McDonalds; no. Porque una vez la pobre mujer nos llevó al Kentucky Fried Chicken, que le habían dicho que era piola, porque era pollito, y partimos las tres, con mi hermana del medio linda, y pedimos uno pollos culiados fritos. Nos pasaron una caja grasienta de cartón, llena de nuggets, y rodeadas de pendejos vociferantes de alegría por estar en tan distinguido restaurante, probamos las weás.

ASQUEROSA TU WEÁ




Nos dio mucho vómito reprimido, incluidas las papas fritas y especialmente los pollos,que, cáchense esa, mi mamá botó al basurero y nos fuimos del KFC para no volver nunca más EN MI VIDA NUNCA JAMÁS.

Prueba fotográfica número 1

O sea, mi mamá, básicamente, hizo un trato con el diablo y tuvo a las dos únicas pendejas a las que no les gusta la comida chatarra y onda para nuestros cumpleaños, eran tan terriblemente matea-vida sana (y todo esto muchísimo antes de los hashtags culiados que le andan poniendo los wevetas a los smoothies en Instagram) que se pasaba una semana haciendo bolitas de nuez, quequitos y jaleítas conchamimadre, para la celebración, hasta la torta nos hacía, porque no fueran a decir que ella daba papas fritas y suflitos en los cumpleaños, NO. Era todo NATURALS porque así de perfectamente Julia Child es mi mamita, salvo porque tiró la toalla y ahora no cocina ni una weá nunca -aunque insiste que el cheesecake le queda la raja, pero no sabemos porque nunca lo ha hecho- y con cueva va al supermercado porque le da paja, así que deja que mi papá vaya los domingos y por eso, mi hermana del concho se ha criado en base a tarros de nutella escondidos entre sus calcetines.

Esos tiempos felices

La weá es que mi mamá se sacó la chucha con nosotras, las dos mayores, inculcándonos la healthy lifestyle cuando  ni siquiera existían los hipster culiados, pero ella era ya semi vegetariana, me captan? y nosotros salimos iguales, las muy weonas, y odiamos la crema chantilly, las carnes rojas y la grasa, por sobre todas las cosas, y ni de las mechas nos acercan a un McDonalds desde el año 2008 y ay del aweonao que nos dé tocino.

Pero pobrecito, mi papito, porque antes de corchetearse su gigante estómago, era obeso mórbido y le encantaba pal pico comer, y cuando nos llevaba de vacaciones, en volada que nos llevaba a los MEDIOS buffets, llenos de weás hermosas para comer. Y él se quedaba cuidando la cámara, mientras nosotros íbamos a buscar comida, las tres flacas culiadas, derechito a la lechuga, las muy re weonas. Y no es que no disfrutemos la wena comida y la poca vergüenza, para nada, pero hay algo implantado en nuestros cerebros que nos atrae magnéticamente al buffet de ensaladas; sí, las lazañas y las pizzas se ven hermosas, pero como que en el trayecto de la mano a la cuchara para servirse, ya no nos tinca, y, en cambio, la lechuga siempre se ve fresca y reluciente y pal pico atractiva!

Historia real


Así que volvíamos a la mesa, donde estaba sentado mi papito, bien transpirado, las tres aweonators con los platos llenos de lechuga y crutones. LECHUGA Y CRUTONES, porque, obvio, esa fue la weá más chópeti que encontramos en el magnífico buffet 100 estrellas al que nos llevó mi papito quien nos miraba y movía la cabeza, probablemente preguntándose qué había hecho en su vida pasada como para merecer awevonadas tan grandes.


Yo pensaba que todo esto se me había quitado, pero fui al crucero ese con Marido, y me comí toda la lechuga como las weonas, pero a diferencia de él, que subió como 2 kilos, yo no subí ninguno.
  
Así que gracias mamita, porque tu lavado de cerebro funcionó pal pico de bien, y entre tú, la severa intolerancia a la lactosa y mi casi vegetarianismo, invitarme a salir a comer sale más barato que la chucha TI AMO, ¿quién se ofrece?

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My mom totally brainwashed us

This is going to be my first bilingual post, not because I've suddenly become annoyingly American, but because I have a super cool Canadian friend who wants to read my blog and understand what the fuck is going on with the weird drawings, and we all know that Canadians are like the 2.0 version of Americans. Also, they don't carry guns, which in my own personal opinion, makes my friend more than worthy to enjoy the pleasures? of my crazy writing/drawing. (Plus, if she doesn't think it's funny, I can blame it on my crappy English *evil laugh*)

My cool half shaved-Natalie Dormer like Canadian friend


 The topic of this post will be my beloved mother because, clearly, I've been thinking about the really important things in life and it has come to my attention that it is of elemental fairness that I write a post about this woman, specially considering the number of posts I've written about my father. After all, we would not want my motherly figure to believe that her place in my heart? is smaller when compared to the place my father occupies in it.


I've already told you that my mom is super lady like and eats a lot of lettuce, both elements that are completely and indissolubly associated to each other, I'm sure, and that's why the real issue behind this lovely post is:

MY MOM TOTALLY BRAINWASHED US.


Seriously, like, totally. You would think that since my beloved mother is super ladyish, she would have brainwashed us not to be sweary, to get married at a proper young age and to sit with our legs crossed so we don't flash our panties to strangers, but, eh, NO. Besides, my mom likes to wear thongs, shit that has nothing to do with anything but that I felt compelled, for some reason, to point out (you're welcome, mom).

The thing is that even though I'm sure my mom would be thrilled if I didn't swear like a sailor, it is painstakingly clear that she has failed miserably, because if you think that I am sweary in this blog, you haven't even begun to realize how much worse I am in person and in Spanish, thank you very much.

No. My mother brainwashed us in another sort of way, which is a deeper sort of way, probably because she went to university to study engineering and crap about food processes, and somehow along the way, she totally messed up and at the same time, fixed our lives. Also, she is very thin.

Once upon a time, a long long time ago, when we were annoying children with high fucking pitched voices, my mother NEVER EVER EVER gave us fried shit, she never fed us hot dogs and, check this out, she never fed us pasta, because, according to her, they were empty calories. The only exception was Sunday dinner, when, in a magnanimous display of resigned acceptance towards junk food, she would give us pasta with scrambled eggs or chicken salad with mayonnaise, acting all along like she was feeding us bio chemical hazard material and was about to lose tuition over us. She was such an extremist in her ways, that the first time I had McDonalds I was fucking 18 years old and I had no idea how a Dunkin Donuts donut tasted until I was 22, I SWEAR.

Please note that my mom was not a food dictator who would drag us away from Mcdonalds; not at all, because there was this one time when the poor unfortunate woman took us to Kentucky Fried Chicken under the false pretense that it was OK because it was chicken, and we got a greasy paper basket full of fried shitty fucking goo,  while happy KFC children ate all around us in utter bliss. So, we were pretty excited, first time in KFC and all that shit and we felt all risky and tried the little nuggets.

GROOOOOOOOOOOSS.


There was so much repressed vomit going on in our throats, that my mom just dumped everything into the trash and took us away from KFC-hell and I have NEVER EVER come back-YUCK.


Exhibit A

Therefore, my mom has basically made a pact with the devil and reared the only two girls who hated junk food and for our birthday parties, she turned all healthy-overachiever-DIY on us (and, I have to say, this was way before all the fucking hash-tags over pitiful smoothies that has been going on on Instagram) and would spend a whole week in the kitchen, making walnut treats, muffins and jello fucking little ships over orange peels. She would even bake the cake with her own hands because there was no way in hell that someone could say that she gave children fries and cheetos at our birthday parties, no fucking way. Everything had to be all natural, because that is exactly how perfectly Julia Child my mommy was, except for now, when she has just given up and can't be arsed to cook shit -though she claims she bakes a killer cheesecake, but who knows, because she hasn't made it- and if you're extremely lucky, she may go to the supermarket, which she hates. So, basically, it is my father now who does the shopping on Sundays and that's why my younger sister has been raised on Nutella jars hidden among her socks, thank you very much, it's a mafia thing.

Happy days gone by

Basically, what I'm saying is that my mom worked her ass off to teach  me and my middle-pretty sister the whole healthy lifestyle crap when fucking hipsters didn't even exist and she was already semi vegetarian, you see? And my sister and I, we are just like her, and we hate whipped cream, red meat and fat, and, above all, you won't catch us dead in McDonalds since 2008, and may he rot in hell whoever offer us bacon.

However, oh pity my dad, because before he went through surgery, he was morbidly obese and he fucking loved eating, so he would take us on holiday to these amazing buffets, filled with amazing beautiful shiny things to gorge on. And he would stay on the table, taking care of the camera and waiting while the three of us, skinny bitches, would make a bee line for the lettuce, oh, the stupidity. It's not like we don't enjoy good food, not at all, we LOVE it, but there is something ingrained in our brains that draws us magnetically to the salad buffet. Yes, the lasagnas look great, the pizzas seem yummy, BUT, somewhere in between the time it takes to get our hands around the serving spoon, the pizza loses its appeal, whereas, lettuce, oh, lettuce always look fresh, shiny and so fucking beautiful!



So, we would go back to our table, where my dad was waiting for us, sweating like he always does, three silly women with our plates filled with lettuce and croutons. YES. LETTUCE AND CROUTONS, because, obviously, that was the MOST amazing thing we found in the magnificent 100 star buffet our dad took us to, while he would stare at us and shake his head, probably wondering what he had done in his past life to deserve us.

When Hubby and I went on a cruise, I totally thought I was cured of this evil but somehow, I ended up eating all the lettuce and, unlike him, who gained 4 pounds, I gained zero, yay?

So, thank you, mommy, because your brainwashing totally worked and between you, my severe lactose intolerance and my quasi vegetarianism, asking me out for dinner is cheap as fuck, just saying, in case anyone wants to buy me dinner, hint hint. 

9 comentarios:

  1. Jajajajaja pero el kfc es tan asqueroso ! Trabajé un día en uno de sus locales y fue la experiencia más repugnante de la vida así que huí y nunca más volví a entrar a uno ni s comer en ninguno de esos lugares de comida rápida y fue lo mejor !
    Larga vida a la lechuga �� con harrrrto limón ! Que grande tu lady madre, igual ahora ésta "in" la vida sana pero es preferible eso a que todos coman weas xd

    Y gracias por la versión en inglés también sirve para practicar la lectura :D

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  2. Jajaja te amo, y te envidio también, yo casi tengo que corchetearme el hocico para no comer demasiado, porque me encanta la chatarra pero no la de las grandes cadenas que es más plástico que otra cosa, estoy segura.
    Me encanta el post y que sea bilingüe. Tu amiga canadiense se ve que es de lo más chópeti.

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  3. El mejor regalo que te pudo haber dado tu santa madre usadora de colaless!!! debo admitir que me da envidia, por la cresta que si, y es que ya quisiera yo tener ese don amador de lechuga, pero no, salí wuena pa comerme todos los postres y admiradora acérrima de Julia Child y hago de todo en la cocina y me encanta cocinarlo todo y bueno eso no ayuda nada con los kilos etras. La lechuga me encanta pero pa mi pesar la wea me hace mal, ME HACE MAL! me dan unas indigestiones terribles la muy culiadas, si el Dios de mierda es muy re maricón y me quiere gorda lechona. Por lo menos no me gusta la comida chatarra (jamás he comido McDonalds) pero soy seca pal queso, como será que mi regalo soñado son esos quesos enormes del porte de una mesa.

    Porfa un día ahonda en el garabaterísmo, soy una férrea partidaria de el y siempre lo estoy defendiendo de las malas personas que tratan de menospreciarlo.

    Saludos y muchos besos a tus bichos hermosos preciosos newyorkinos.

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  4. Puta que envidia, mi familia es de todo pero menos sana :( Onda, estamos tristes, comamos. Estamos felices, yay! comamos también mierda, que tanto. Mi abuela me dice, ay que tanto, tristes deberíamos estar si no tuviéramos qué comer! Y uno aquí sufre con el sobrepeso, y porque puta que es rico comer, y lo cerdo parece que es adictivo y uno dele que come y come como condenada. En fin, ahora último estoy tratando de cambiar hábitos y hacer deporte al menos, para al menos no subir de peso, y feliz que comería lechuga siempre, y eso que soy vegetariana, pero no hay caso, me gustan las papas fritas, y la pasta, y las pizzas :( Horror! un amor tu madre, cuando yo sea mamá cada vez que pasemos por fuera de un local de comida rápida les mandaré un charchazo a mis hijos para condicionarlos y no entren nunca!
    Ah, y cool tu post in inglish, yo soy profe de Inglés y empecé a leerlo onda casi con corrector gramatical porque puta, es mi maña, pero filo, después dije, como tan nerd? y ya no leí más.
    Un abrazo y que todo siga saliendo bonito con marido y los bichos!

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  5. Querida El Fracaso de Dios, siempre te leo pero nunca comento, ahora lo voy a hacer por que me sentí tocado por tus 2 últimos post.
    Primero, tienes que agradecer a tu madre que te condicionó mentalmente pa que te cargaran las fritangas, soy médico, y muchas veces las madres se espantan cuando uno les explica que la causa de la obesidad de sus hijos son ellas mismas y no las hormonas y los genes, en la infancia es cuando nos condicionan a cuales son los alimentos que nos gustan, si la felicidad de la infancia tiene que ver con lechuguitas, jugos naturales, frutas, cuando seamos adultos eso es lo que nos va a gustar pero en cambio mis recuerdos son lo chancho que lo pasaba en el McDonalds, ya sabemos que es lo que nos va a gustar cuando adultos. La sal y el azúcar son solo saborizantes, no sirven pa niuna gueá, los podemos sacar de la dieta ¡y no pasa nada!, un niño no tiene porque probarlas y acostumbrarse a comer con ellas. En suma mamá gorda: hijos gordos, mamá saludable: hijos saludables, así que ¡¡aplausos para tu madre!!
    En cuanto al post de las jaquecas, lamentablemente la medicina no es una ciencia exacta, hay gente que responde a determinados medicamentos y otros no. yo he trabajado desde la clínica más pirula al hospital más bravo y si hay algo que une a los pacientes (siendo tan distintos en otras cosas) es que quieren que se les solucione el problema de inmediato con algún medicamento mágico (lo que con los colegas le decimos salud Mc Donalds: ¡quiero mi cuarto de libra ahora!) pero muchas patologías tienen que ver con el estado mental del paciente, caballero mejore su vida y le aseguro que su colon/migraña/fibromialgia mejorará. No existe la píldora para la felicidad, bajar de peso, tristeza, estrés, étc.
    Yo mismo soy jaquecoso (con aura) y ya cache que cuando trabajo muchas noches seguidas me dan las crisis, ahora ya no hago tanto turno, soy un poco más pobre, pero con cueva me da una crisis cada dos meses.
    No sea tan mala con los doctores, si por algo estudio el cabro, no es llegar y decir ¡dame eso ya!
    PD: Un amigo neurólogo me recomendó el Relpax (un triptan), la wea es la raja, actua super rápido en abortar la crisis, hay que tomarlo asociado a algún antiinflamatorio, antes tomaba Naramig pero esta wea es mucho más rápido (lastima que sea tan caro, ¡malditos laboratorios! pero eso da pa otro post)
    PD2: pa los que recomendaban el Cefalmin o el Migranol, NOOOO, ESA WEA ES VENENO, no pueden tomar más de tres al mes porque sino da cefalea de rebote

    Saludos

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    Respuestas
    1. Querido lector Doctor:
      Sí a lo de mi madre.
      Sobre doctores/jaquecas, de nuevo, completamente de acuerdo. Mi punto es, justamente, que ninguno de los doctores neurólogos me dijo lo que tú dices "mejora tu vida!". En cambio, mi hermoso gastroenterólogo de ese entonces ( a quien nombro en el post como el mejor doctor") me dijo precisamente eso y me despachó al loquero. Años después, mis jaquecas están full controladas: con Relpax se me pasan altiro y hay meses en que el dolor es prácticamente nada. Antes, podía pasar la mitad de un mes con jaqueca.
      Y, por último, NO AL MIGRANOL!!!
      Saludos y gracias por animarte a comentar!

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  6. La proyecto de abogado11 de diciembre de 2014, 13:34

    Mi mamá no fue taaaan brígida pero cuando chica ir a mcdonald's era para la teletón, porque estos culiaos no hayan nada mejor que inducirte a comer comida chatarra para ayudar. Es limitada la cantidad de dulces que probé y conozco, pero la genética y el pan no me hicieron regia. Tampoco he probado donkin donuts en mis casi 20 años y subway es lo más comida rápida que como, porque ahora me volví como tu mamá y llevo ya un año comiendo ultra sano y a veces cosas dulces. En fin ahora soy yo la que llevo a mi madre por el healthy lifestyle, me encantó el post me senti mil identificada!!!! Fue el mejor break de mi estudio de procesal. Saludos!!!

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  7. Mi mamá es como la tuya! Así que la sopita de verdura, el charquicán y la ensaladita pa mí son banquetes. Aunque yo salí wena pa la galleta y el helado ah. Lo bueno es que al menos se compensan.
    Besos, viva tu madre y tu papá traspiroso pagando 18 lucas por persona por un plato de lechuga!

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  8. Lo primero que voy a hacer es compartir este link con MiMarido que sueña con que sus hijos sean como ustedes "las tres flacas culiadas, derechito a la lechuga", porque él era obeso así que le da verdadera angustia ver a los niños comiendo azúcar y frituras.
    Yo, lamentablemente, soy todo lo contrario: me encantan las frituras, en primer año de universidad llegué a ir hasta 4 veces a la semana al McDonalds (no, no estoy orgullosa), puedo pasar días sin comer una lechuga, y no me puedo dormir sin comerme antes un chocolate. Afortunadamente y desgraciadamente soy de esas personas que no engordan. Afortunadamente, porque... bueno, obvio; y desgraciadamente porque eso hace que siga comiendo igual, sabiendo que en el futuro esto me va a pasar la cuenta.

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